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Concierto

En un destacable esfuerzo de colaboración bilateral, está desarrollándose la 1º Jornada internacional de educación artística para la interpretación de la cultura visual [15 y 16 de octubre] en la ciudad de Formosa y el Segundo Congreso de Arte y Cultura Visual [17 y 18 de octubre] en Asunción, Paraguay.

Organizadas por el Ministerio de Cultura y Educación de Formosa en nuestro territorio, y por el Ministerio de Educación y Ciencias en coordinación con el Instituto Superior de Bellas Artes en Paraguay, estas jornadas fueron pensadas como un evento replicado para fortalecer la formación de los profesionales y estudiantes de ambas comunidades.
Las mesas temáticas son diversas: mediaciones, identidades, cuerpo, género, procesos poéticos de creación, conservación de los bienes materiales e inmateriales, sonido, culturas híbridas, perspectivas locales y globales.

En este marco, voy a tener el placer de presentar el proyecto Paisajes sonoros subterráneos, haciendo especial hincapié en una perspectiva pedagógica y en los formatos tipo taller que han derivado del proyecto en el último tiempo: tanto para niños, como los realizados en el Centro Cultural de la Ciencia; para un público más específico, como el taller de reconocimiento de territorio brindado en el Festival de la Imagen en Manizales el mayo pasado; o el Grupo de Estudios en Paisaje Sonoro, radicado en el CEPSA de la Universidad Nacional de Lanús y con continuidad de diversos proyectos de trabajo con registro de campo.

Quien tenga interés puede seguir los links de las jornadas y el congreso para interiorizarse aún más.

¡Gracias por pasar y leer!

CulturaVisualpy

No se puede decir que las cosas hayan arrancado bien. Pero sí que se supieron encaminar.
Después de un tranquilo primer tramo de ida, aterrizando ese domingo en el aeropuerto de Newark, New Jersey, perdería el vuelo de conexión –junto con tantísimos hermanos sudacas– en una práctica que según me comentaron es recurrente en ese aeropuerto: todos los vuelos que llegan de Latinoamérica tienen un exhaustivo control migratorio de entrada a Estados Unidos –sí, aunque no sea ese tu destino final– que en el 80% de los casos, por la demora, provoca que se pierdan las conexiones.
Reprogramación. Retirar valija. Despachar valija. Cuatro horas extra de espera que se convertirían en seis, porque el vuelo reprogramado también tendría problemas técnicos, pero al fin, Montreal estaba a la vista.
Asado (barbacoa) de bienvenida en la casa de Eva y Michel donde nos reencontramos con Jessi, Rolando y Luis y donde conocimos a Rodrigo Velasco y a Pat y Miki.
El lunes, comenzaban ya los días de trabajo y teníamos a las 11am una reunión con Hugo en Lion d’Or, el lugar donde sería el concierto de cierre de ELO y donde presentaríamos Mother. Después de la coordinación técnica necesaria para ese día nos fuimos ya hacia TOPO, que se convertiría en nuestro lugar de trabajo durante toda la semana.
Comenzamos a trabajar en Mother: los textos, las visuales, el livecoding, la música, CineVivo, Logic, Hydra, Max/MSP, Resolume, el cronómetro, los dos proyectores simultáneos, las grabaciones de la voz y los ensayos generales, esos que Michel supo ver y disfrutar de forma anticipada al estreno.
Los días de trabajo eran exhaustivos pero cortábamos cada mediodía para ir a Marché Laurier a aprovisionarnos de pollos al horno y ensaladas, que llevábamos para almorzar en TOPO y que compartimos con Rodrigo, con Michel y con Mariza, que el miércoles pasó a visitarnos para conocer qué es lo que hacíamos.
Para el mediodía del viernes Mother ya estaba terminada. Nos tomamos lo que quedaba del día para descansar. Además, por la tarde llegaba de visita Luis (no nuestro Luis, sino Luis RGGTRN), con quien fuimos a recorrer el barrio italiano, que encontramos en plena fiesta.
Al día siguiente fuimos caminando hasta el centro y terminamos la noche con una comida en la casa de Alain y Mona –donde se estaban quedando Rolando y Jessi– donde, otro pollo y vino mediante, nos relajamos de una semana de trabajo intensa.
El domingo, compartíamos junto a Rodrigo una presentación pública de nuestros trabajos, una exposición / instalación / collage audiovisual colaborativo que presentamos en TOPO. Charlamos con toda la gente que se acercó y brindamos, como cierre de la residencia. Solo nos quedaba el estreno.
El lunes comenzó ELO, el encuentro de literatura electrónica [e-lit]. Estaba estructurado con charlas y presentaciones de papers en UQAM por la mañana y tarde y performances por la noche. Ese mismo día conocí a Claudia y a Verónica, la presencia argentina del evento. Sea donde sea, el viento nos amontona.
Ese lunes también era el cumple de Jessi, que, a pesar de no querer festejarlo, terminamos por convencerla de ir a Los tres amigos, solo porque mostrando el documento te regalaban un sombrero mexicano. A la mesa se sumaron Eva, Michel, Sylvaine y Mona.
El miércoles presentamos en ELO los dos trabajos con Andamio, primero Jessi y Rolando por la mañana y luego los tres juntos por la tarde. Se nos allanaba el camino de cara al cierre de la semana.
Ese viernes fuimos temprano a TOPO, ensayamos una vez más y guardamos todo para llevarlo a Lion d’Or. Llovía y nos costó conseguir transporte pero lo logramos.
El armado fue caótico entre el ruido a vajilla y cubiertos que había en el salón, ya que lo estaban preparando para la cena de la noche, pero llegamos a hacer una prueba completa antes del estreno.
Aunque pareciera mentira, la media hora que duró Mother, fue la media hora más apetitosa de toda la semana. En las mesas dispuestas a un lado del escenario, disfrutando de cada sonido puesto en escena, escuchando hasta las lágrimas el relato de Rolando, ese texto con el que en los ensayos me hacía el gil para que no me golpee la emoción.
Sin procesar mucho de todo lo que había pasado en esas dos semanas, al día siguiente cada quien volvía hacia donde le tocaba: Rolando y Luis a México, Jessi se quedó en Canadá comenzando su doctorado y yo a Buenos Aires.
Gracias Eva y Michel, gracias TOPO, gracias ELO y gracias a toda la gente que hizo posible que estas dos semanas sucedieran.
Como me gusta decir siempre: ¡nos vemos la próxima!

Estreno

 

La próximas dos semanas, estaremos con Andamio en Montreal: gracias a la gestión e invitación de TOPO [laboratorio de escrituras digitales], el apoyo del Conseil des arts et lettres du Québec, del Conseil des arts de Montréal y del Laboratoire NT2 [Nouvelles technologies et nouvelles textualités] de la UQAM [Universite du Québec à Montréal], vamos a estar trabajando en residencia y participando del festival Electronic Literature Organization [ELO].

La primera semana será de trabajo intenso en clínica abierta, en la que quienes estén interesados podrán acercarse a charlar con nosotros acerca de los procesos creativos y las tecnologías que involucramos en nuestros proyectos.
A partir del 13 de agosto, comienza ELO, un festival acerca de literatura electrónica [e-lit] cuya temática de esta edición estará relacionada con pensar estas prácticas en relación a una cultura de lo digital, proponiendo dos direcciones: exploraciones e intervenciones. La primera dirección presenta la naturaleza exploratoria de la e-lit, sus aspectos formales, su uso de la tecnología, la renovación de las convenciones narrativas y, al mismo tiempo, su impacto en las teorías literarias. En intervenciones, la segunda variante, se buscará reflexionar acerca del lugar de que ocupa la e-lit en la esfera pública, su relación con la cultura digital y urbana, las formas de conservación y presentación, y también conciertos y performances en vivo.
Nuestro aporte será con la presentación de un paper acerca de la práctica de lectura expandida y dando el concierto final que le da cierre al festival.

Desde Andamio, agradecemos a todas las entidades y a las personas que nos hospedarán, que hacen posible esta gira.
A la vuelta, les contaré cómo estuvo, como siempre.
¡Gracias por pasar y leer!

Montreal

 

Este jueves 12 de julio, va a tener lugar en el Museo MAR, en Mar del Plata la cuarta y última fecha de la segunda temporada del ciclo Suena así! coorganizada por Fundación Destellos –bajo la dirección de Elsa Justel–, y el mismo Museo.

El ciclo reunió diferentes producciones bajo la curaduría de Fundación Destellos habiendo piezas de cada uno de sus integrantes, otras ganadoras de premios y menciones de sus concursos anuales, pero también piezas de miembros del grupo Octandre y de la FARME –Federación Argentina de Música Electroacústica–.

En esta oportunidad, el concierto incluye producciones de Evelyn Frosini, Gonzalo Biffarella, Sergio Santi, Jorge Sad, Edgardo Martínez, y también Esporas, pieza audiovisual realizada en colaboración con Jessica Rodríguez y Luis Manuel Zirate.

El concierto es a las 18hs y la entrada es gratuita hasta colmar la sala, que dispone de 200 lugares. Para quien esté cerca, más que invitado a darse una vuelta para escuchar y ver algunas piezas acusmáticas y de música visual. Al final, hay un espacio de micrófono abierto para quien tenga ganas de hacer un comentario o debatir al respecto.

Gracias por leer, ¡nos vemos pronto!

MAR

Ese jueves, después de aterrizar en Medellín y de un no muy prolongado desencuentro con el taxista que pasaba a buscarme por el aeropuerto, llegué al fin a Casa NN –mi lugar de hospedaje– para dormir unas horas antes de que todo comience.
Al mediodía, encaré para el Parque Explora donde desde la puerta del Exploratorio, Camilo me hacía señas como diciéndome “sí, sí, es acá”. Un abrazo y un par de palabras, que si bien eran las primeras que cruzábamos en persona, fue como si nos conociéramos de hace tiempo. El reencuentro con Seba, conocer a Dani, dos grossos que hoy en día están a cargo de los más diversos y novedosos proyectos del espacio.
Recorrimos un poco, almorzamos y Estefanía me llevó a la radio de la Universidad Bolivariana, donde en el programa que Claudia conduce, charlamos de mil cosas y promocionamos un poco la actividad de esa misma tarde.
A la nochecita llegó el momento de presentar Cuatro Metros en el Exploratorio, en un auditorio colmado de gente, entre la cual supe ver dos caras conocidas: Esteban y Diego. ¡Qué grandes, haciendo el aguante!
Pasada la presentación y cumplidas las obligaciones, fuimos a tomar unas cervezas en un lugarcito de ahí cerca, charlamos con Diego acerca del futuro y él llegó a irse a tiempo, pero el mayor aguacero de la temporada nos dejó varados en el lugar por un rato…

El viernes, fue el taller de Bernardo y Gerardo. Nos reíamos porque nos vemos más en Colombia que en Argentina. Construimos cañas geolécticas, una copada iniciativa dentro del marco de Radio Surófona.

El sábado, ya la última actividad por allá, me tocaba coordinar una caminata sonora por la Plaza Minorista con el grupo Escuchas Remotas que está a cargo de Camilo.
Todos los contrastes en ese sitio, un submundo de la compraventa de todo tipo de cosas muy interesante de escuchar y compartir con el grupo.

Asado de cierre en lo de Camilo, donde conocí a Paulina, a Leslie –recién llegada de México y con quien sin saberlo teníamos un montón de gente en común–, y por primera vez tuvimos un ratito más tranquilo para charlar con Luciana, que desde Platohedro empuja también un montón de iniciativas increíbles.
El asado, alla paisa y comandado por Gabriel y Camilo en una discutible asociación, en una parrilla que según recuerdo me dijeron era tipo cubano pero que googleando lo más parecido que encuentro es algo llamado caja china. Papitas criollas, choris, una ananá [aka piña] y el cerdo más tierno del mundo ¡Muy bueno todo!

Micro a Manizales. Festival Internacional de la Imagen. El clásico reencuentro de Andamio, y también con Emilio, Marianne y Luis, a quien conocí ese día.
Después de la acreditación, comenzaban los talleres. Si bien al principio parecía que no, finalmente el que impartí fue el más numeroso de todos los talleres, con veinte participantes que al finalizar la tarde terminaron exponiendo cuatro producciones de lo más variadas.
Almuerzo en equipo y a descansar.
El miércoles teníamos concierto en Pereira y desde la mañana estuvimos previendo los últimos detalles. Mi compu dejó de andar, pero servicio técnico mediante el jueves, el viernes volvió a ser lo que era.
Cable aéreo, bus y caminata, llegamos al Museo de Arte de Pereira, donde Alejandro nos recibía con una sonrisa y un camarín lleno de frutas para pasar la tarde. Igual nos escapamos a almorzar a un corrientazo de a la vuelta.
A sala colmada, presentamos Calles en un formato reducido junto con Jessi y Emilio. El concierto lo compartimos también con David, Andrés y José, artistas locales. ¡Qué lindo compartir escenario con ustedes!
El viernes me convertí en espectador, visité las instalaciones del Festival. Por suerte, lo encontré a Jorge Barco –digo por suerte, porque estaba por irse de Manizales– que me contó sobre los tiempos del ruido… un interesantísimo trabajo sobre la caída de unos meteoritos en Colombia.
También pude ver la conferencia de Cielo Vargas, con quien no nos conocíamos personalmente a pesar de haber conversado por correo desde hace un tiempo.

Llegando al fin de la semana, las despedidas fueron varias, aunque a esta altura se sabe que no son definitivas. ¡Siempre hay próxima!
Así que gracias, una vez más por todo. Pero por sobre todo, por hacerme sentir como en casa.

¡Hasta la próxima! Espero que sea pronto.

Col - Portada

Marianne, Luis, yo, Emilio y Jessi, en el cable aéreo camino al terminal de Manizales.

Si bien siempre acostumbro a escribir la crónica después de una gira, esta vez fue especial. Y no porque no quisiera, sino porque tampoco sabía bien cómo encararlo, o bien no quería desinformar acerca de lo que se sabía por ser mi punto de vista de las cosas que viví(mos) esos días tal vez demasiado personal o subjetivo.

La cosa es que hoy, habiendo pasado un mes y un poquito, las ideas decantaron y después de un tirón de orejas de mi mamá (“¡no escribiste nada de cómo te fue en México!”) acá estoy para contarles.

Llegué sin problemas, dos días después del sismo que sacudió a la Ciudad de México. Emilio y Marianne me pasaban a buscar por el aeropuerto para ir a su casa. Al llegar, mientras comíamos algo, ellos me contaban acerca de su experiencia, que igual era el leit motiv de los días venideros en cualquier charla: los datos a saber eran qué estabas haciendo en el momento del sismo, si tu familia está bien, y si tu casa / trabajo / escuela se derrumbó o no.
A la vez, recibíamos correos por las cancelaciones y postergaciones de los conciertos que teníamos en esos días. El concierto de Andamio en Fonoteca Nacional directamente se canceló, ya que la Fonoteca levantó todas las actividades por esa semana y en un principio, el de la UNAM se postergaba un día pero se mantenía en pie.

Sábado. 8am. Desde mi posición en el sofá en el que dormía, siento que me hablan. Y sí, me hablaban. Estaba sonando la alerta que previene sismos y había que evacuar. Después de bajar cuatro pisos por escalera y encontrarnos en la vereda con muchos otros vecinos con iguales caras de dormidos que la mía, la preocupación mermó. El sismo tuvo epicentro en Oaxaca y si bien casi no se sintió, después de tal antecedente, cualquier alerta te mueve mucho adentro.
Durante el resto del fin de semana, además de trabajar con Emilio en pulir el montaje de Leviatán y ensayar para el concierto del martes, salimos a dar un par de vueltas a lugares cercanos. De más está decir que es increíble ver por los propios ojos a toda una ciudad movilizada para juntar alimentos, agua y ropa para darle a los que se quedaron sin nada.
Al leit motiv que les contaba antes, se le sumaba, para aquellas personas que lo vivieron, cómo fue su experiencia en el sismo del ’85, para realizar la comparativa.

Jugando

Unos chicos jugando a la pelota en una calle cerrada por peligro de derrumbe.

Salimos a tomar algo con Diego, un compositor mexicano amigo que conocí el mayo pasado, que por suerte, ni a él ni a su familia se les complicó demasiado.
Los medios, como siempre, actuaban en ambas direcciones. Por un lado estaban aquellos datos útiles que te permitían saber a dónde llevar donativos, pero por otro lado se inventaban noticias como la de Frida Sofía, la supuesta nena atrapada bajo los escombros que resultó ser pura fabulación mediática.
Sin embargo la gente de a pie, también como siempre, puso todo y al día de hoy lo sigue haciendo.

La presión de los estudiantes por querer apoyar en tareas humanitarias consiguió que las clases en UNAM se pospusieran una semana más, y con eso se fue también cualquier programación extra, incluido nuestro concierto. Sabíamos que era una opción, y lo cierto es que es por una causa justa. Nos prometimos una próxima oportunidad en el futuro.

En Morelia todo estaba en orden, ya que por aquellos lugares el sismo no se sintió.
Rodrigo, Sebastián, Silvana, Silvia, Paulina. Gente querida y conocida.
Después del clásico desayuno con Tonalli, terminamos de cerrar los detalles del taller para niños y del concierto que dábamos al día siguiente. Almorzamos con Luis, esas mini juntadas de Andamio que son tan necesarias para bajar un cambio al menos por una hora.
Aproveché esa tarde para ir a un concierto en el que tocaba Yahir, quien estrenaría Medusal al día siguiente.

El taller y el concierto un lujo, también posible gracias a la ayuda técnica de Dani, flamante asistente del CMMAS. Fue un enorme gusto compartir un concierto con Tona. ¡Por más Brianza / Nakamura!

La mañana del regreso apareció Jessi, con quien no nos habíamos podido ver, en parte por las consecuencias del sismo en CDMX. Compartimos un taxi, un café y un budín y fue lo suficiente como para saber que todo estaba bien. Esa gente con la que te viste por última vez hace tres meses, pero es como si te hubieras visto ayer.

Micro, taxi, avión. La vuelta se fue complicaaando, y terminé llegando como 40 horas después haciendo una parada de una noche en El Salvador… pero eso es otra historia.
Gracias a quienes hicieron posible estos diez días fuera de lo que ninguno de nosotros esperaba. Y gracias a ustedes por leer.

A partir de este viernes y durante los próximos íbamos a estar de gira con Andamio realizando distintas actividades. Lamentablemente, por la tragedia acontecida el día de ayer, estas actividades están afectadas en cierta medida. Iré actualizando esta entrada en tanto tengamos información que nos permita confirmar, reprogramar o cancelar cualquier plan.

El concierto en Fonoteca Nacional de Andamio planificado para este viernes 21 de septiembre está en principio cancelado, afectado por los tres días de duelo nacional y la decisión de la institución de cancelar las actividades de lo que resta de la semana.

[El concierto + charla abierta a realizarse el lunes por la tarde en la UNAM en el campus de Coyoacán está en suspenso. Dependemos de cómo evolucione la cuestión durante el fin de semana.]

[EDIT | sep.22] El concierto de la UNAM se realizará el día martes 26 a las 11am en el salón A10 del campus de la Facultad de Música en Coyoacán. Presentaremos entre otras piezas, Leviathan, para flauta paetzold y procesos audiovisuales recientemente estrenada en Colombia y Argentina. Luego daremos lugar a charla para hablar de cómo funciona el sistema electroacústico que interactúa con la flauta.

Ya que en Morelia el sismo no generó mayores complicaciones, las actividades organizadas por el CMMAS –el taller para niños del miércoles y el concierto BRIANZA / NAKAMURA del jueves por la noche– continúan programados con normalidad.

[EDIT | sep.25] Este concierto funcionará como centro de acopio: se recibirán donaciones en efectivo para damnificados de los recientes terremotos a través de la Cruz Roja Mexicana. Además todo lo que se recaude de la venta de productos del CMMAS, también será donada al 100% a la Cruz Roja.

En la medida de las posibilidades, estaremos recibiendo donativos en cada encuentro. Voy a intentar actualizar por acá también cuáles son las preferencias: agua, alimentos, ropa, etc. ya que con el correr de los días las necesidades van a variar. A quien quiera acercar su ayuda, con gusto se recibirá para hacer llegar a quienes lo necesiten.

Gracias al apoyo de Fonoteca Nacional, de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras por abrirnos las puertas.
Y gracias una vez más a ustedes, por leer y acompañarnos.