archivo

Investigación

En mi tesis de maestría, titulada La investigación – creación en música, y su relación con la investigación científica en el contexto actual latinoamericano, estudié precisamente el estado conocimiento y puesta en práctica de distintas metodologías de investigación artística en la región, especialmente de estrategias para investigación – creación en música.

Poco tiempo después de entregar mi tesis, Paulo de Assis, un investigador del Orpheus Institut de Bélgica publicó su libro Logic of Experimentation: rethinking music performance through artistic research, que aporta una mirada fundamental sobre el tema.

Aunque no fue incluído en el marco de mi investigación por ese desfasaje temporal, leí el libro y escribí una reseña en español del mismo para quienes quieran saber de qué se trata, que se acaba de publicar en la revista Perspectivas Metodológicas. Pueden encontrar en la sección de artículos de esta misma web, pero también en la web de la revista Perspectivas Metodológicas, donde también hay otros artículos de colegas que trabajan en temáticas relativas a la filosofía, epistemología y metodología.

Gracias por leer y compartir!

Logic of experimentation

Metrolima_header

La ciudad de Lima padece hace años una contaminación sonora apabullante, principalmente a causa de las bocinas de autos, taxis y colectivos. Los taxis no tienen ningún sistema visual de cartelería que indiquen si están disponibles u ocupados, y es por eso que utilizan bocinazos para “atraer clientes”: sencillamente cuando ven a alguien bajan la velocidad y tocan repetidamente la bocina para hacerse oír. Claro que en la mayoría de los casos, esto no resulta porque quien caminaba era solamente eso, alguien que iba caminando.
Además, la mayoría de los taxistas realizan adaptaciones en sus autos para que la bocina sea un pequeño pulsador ubicado en el volante, con lo cual se convierte en una acción muy fácil de realizar con un solo dedo mientras se maneja, funcionando casi como un acto reflejo al ver a alguien caminar.
Los colectivos, que salvo algunas nuevas unidades de líneas específicas tampoco cuentan con señalización de cartelería iluminada, también entran en el juego. Y a todo se le suma la poca paciencia de quienes conducen autos en general, que ante la menor detención también tocan bocina, como si esto solucionara algo.
Algunos estudios que investigan el tema, afirman que el 80% de la polución sonora de la ciudad, proviene del parque automotor, e incluso existen campañas que –sin resultados– buscan aplacar el fenómeno.

Podemos imaginarnos que caminar por Lima, esquivando o conviviendo con los bocinazos es poco amigable. Pero por el contrario, la experiencia de viajar en metro propone otra dinámica: los bocinazos contrastan con la dulce voz del metro que pregona “cada día más personas observan y reconocen nuestra amabilidad”, refiriéndose a ceder el asiento y otras formas mantener un buen comportamiento en el transporte.
Así y todo, este contraste se siente fuertemente entre el adentro y el afuera del metro. En Lima el sistema no es subterráneo sino elevado y cada vez que la formación aborda una nueva estación, al abrir sus puertas es notoria la invasión sonora de parte de esos bocinazos, de esos taxis, colectivos y camiones de los que hablaba más arriba.
Les comparto entonces la escucha, caracterizada por esta dualidad, ese adentro y afuera,  esa contaminación y resguardo, amabilidad y bocinazos.

El paisaje sonoro final que escuchamos parte de grabaciones de campo realizadas entre las estaciones La Cultura y El Ángel, que luego fueron intervenidas para dar continuidad al relato.

Metrolima_footer

La semana que viene voy a estar en la ciudad de Lima realizando distintas actividades que me gustaría compartirles.

Los días martes 17 y viernes 20, invitado por el el Medialab de la Universidad Nacional Mayor San Marcos [UNMSM], estaré brindando el taller Paisaje sonoro: redescubriendo los espacios urbanos. Será la cuarta vez que se dicta, habiendo tenido muy buenos resultados en Colombia, Ecuador y Argentina.
El Medialab es uno de los cinco núcleos de investigación e innovación tecnológica [NIT] del Vicerrectorado de Investigación y Posgrado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, Perú y a la vez funciona como grupo de investigación adscrito a la Unidad de Investigación de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM.

El mismo martes por la tarde participaré de dentro de la programación de RDN Perú, contando en formato entrevista, un poco acerca de mi trabajo y de qué trata mi paso por la ciudad de Lima.

El viernes, luego del segundo día del taller de Paisaje Sonoro, estaré en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú [ENSABAP] charlando acerca de la relación entre audiovisión e inteligencia artificial, presentando el proyecto que lleva ese mismo nombre y que desde este año me encuentro dirigiendo en la Universidad del Salvador.

El cierre de todo será en Noir, el viernes 20 a las 21hs, donde compartiremos un concierto llamado La escucha en acción, junto a Oscar Recarte, Árbol, Gianni Benchich y Silvana Tello. Luego de las presentaciones hay DJ sets de Aristidez y César Aguirre.

Como siempre, les agradezco por leer y compartir.
¡Nos vemos pronto!

Lima

Los días jueves 5, viernes 6 y sábado 7 de septiembre voy a estar en la Universidad Nacional de San Juan brindando este curso de posgrado que se titula Epistemología y metodología de la investigación – creación.
Pensado para artistas, docentes e investigadores de diversas carreras artísticas –música, audiovisuales, diseño, teatro–, trabajaremos de manera intensiva sobre diversos conceptos y cuestiones inherentes a la práctica artística en relación a los procesos de investigación institucionales.
Además, con quienes estén realizando sus propios proyectos de investigación, trabajaremos implementando distintos métodos de sistematización sobre la propia práctica artística, para conseguir documentarla y volverla una fuente de la propia investigación.
Las consultas e inscripción se realizan en Posgrado de la Facultad de Filosofía Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de San Juan [Santa Fe 205 oeste].

Además, el día viernes por la noche estaré en Patricias Espacio presentando mi proyecto Paisajes sonoros subterráneos y compartiendo concierto con Lorenzo Gomez Oviedo, artista sonoro local. Dimos por llamar al evento Paisajes irreales: vamos a construir un paisaje sonoro en tiempo real, a partir de grabaciones y objetos sonoros de los dos.

¿Nos vemos por allá? ¡gracias por leer y compartir!

Curso UNSJ

Esta semana estaré participando una vez más del Festival Internacional de la Imagen que organiza la Universidad de Caldas en Manizales, Colombia.
En esta oportunidad estaré dictando el taller “Remix. Herramientas de reapropiación para la creación sonora y audiovisual desde el reciclaje digital” en el que repensaremos las posibilidades de creación a partir de materiales pre-existentes; y también presentando en el Foro Académico una ponencia titulada Audiovisión e inteligencia artificial, que es el resultado parcial del proyecto de investigación homónimo que tengo el placer de dirigir, y que está radicado en la Universidad del Salvador.

Como siempre, si quieren saber un poquito más, en el texto hay links para seguir.
¡Gracias por leer y compartir!

ImagenFest2019banner.png

Ya sea que estemos trabajando en algún proyecto en particular, o estemos haciendo registro sonoro por el solo placer de hacerlo y guardarlo, tenemos la posibilidad de preguntarnos cuál es la mejor manera de lograr aquello que estemos buscando.
En este sentido, si la tarea está ligada al registro fonográfico, objetivo, con énfasis en la documentación sonora de un espacio determinado, tendrá unas características que no serán las mismas que si salimos a grabar en el marco de un trabajo creativo, sea un paisaje sonoro u otro producto relacionado al diseño de sonido.
Ya hemos repasado las distintas características de diversos equipos que nos sirven para salir a grabar. Si no lo viste, acá está el link.

En esta segunda parte, continuaremos con tipos de micrófonos y sus características y posibilidades de uso.

Un micrófono es un transductor, que convierte una onda sonora –un sonido– en una señal eléctrica, permitiendo así su grabación, transmisión y amplificación.
Hoy en día, los podemos diferenciar en primera instancia por su tipo: dinámicos, si el transductor funciona a partir de una bobina o una cinta móvil; de condensador, si lo hace a partir de una placa; y piezoeléctricos, si generan la señal a partir de variaciones del material con el que están construidos en relación al medio elástico, o con algún otro material u objeto al que estén unidos –motivo por el que también se los conoce como micrófonos de contacto–.

Haciendo un repaso histórico, todo comienza con la invención del micrófono de carbón, un piezoeléctrico que aunque patentado en 1877 por Thomas Edison en una traicionera maniobra, fue un desarrollo conjunto de David Hughes, Emile Berliner y el mismo Edison. Fue el primer desarrollo que posibilitó una transducción de calidad, utilizando unos granitos de carbón entre un diafragma y una placa metálica. Aunque era muy eficiente, los carboncitos se pegaban después de un tiempo, perdiendo su sensibilidad y transmitiendo cada vez peor.
A partir del primer modelo derivaron otros de la continuación del proyecto, por parte de Edison y de Henry Hunnings como iniciativas separadas: Edison lo volvió más barato y logró posicionarlo en la mayoría de los teléfonos que comenzaban a masificarse para la época. Hunnings, por su parte mejoró los materiales volviéndolo más duradero. Sin embargo, tanto uno como el otro camino devinieron en las tecnologías que utilizan los micrófonos actualmente.

Volviendo a la actualidad, comenzaremos hablando de los micrófonos electrodinámicos, más conocidos como dinámicos.
Entran en esta tipología los típicos micrófonos de cinta, que funcionan utilizando como transductor una lámina delgada de metal corrugado. Son de alta sensibilidad pero también extremadamente frágiles a la manipulación y a la exposición a sonidos transitorios –golpes de percusión por ejemplo– o de alta intensidad.
Por el contrario, los de bobina, ofrecen en general menor calidad y sensibilidad pero a cambio de ser altamente robustos, convirtiéndose así en micrófonos de batalla y siendo utilizados en shows en vivo sin tener la preocupación de su desgaste.
Las vibraciones del ambiente provocan el movimiento de la bobina o la cinta, que funcionan junto a un imán generando un campo magnético. Este movimiento es transformado en tensión eléctrica, siendo esta la señal que entrega el micrófono.

Por otro lado, tenemos a los micrófonos electrostáticos. Aquí encontramos a los de condensador, en los cuales al moverse una placa metálica, se provoca una variación en la energía almacenada en un condensador. Esta variación se traduce en tensión una eléctrica que es la señal que entrega el micrófono. A diferencia de los micrófonos dinámicos –que no requieren alimentación eléctrica externa–, estos sí utilizan en general la estandarizada fuente Phantom de 48V, y una pequeña minoría otros voltajes que se consiguen con fuentes propias de la marca y modelo.
Los encontramos construidos en dos tamaños típicos definidos por sus placas: mientras más grande es la placa, más costoso se vuelve el dispositivo pero también, más calidad tendrá el registro. A su vez, los de placa grande también son sensibles a la deformación de la misma por su exposición a transitorios y sonidos fuertes.

Son electrostáticos también los micrófonos electret, que en lugar de alimentarse de una fuente de tensión externa, están construidos a partir de un imán electrostático que mantiene una carga de estática volviéndolos sumamente económicos.
Aunque en sus inicios utilizar un micrófono electret era sinónimo de baja calidad de audio, hoy en día las tecnologías se han superado a sí mismas ampliamente y pueden considerarse a la par de un micrófono de condensador de placa chica o incluso en algunos casos superarlos. Un dato no menor es que son los que mayormente encontramos integrados a las grabadoras de mano y celulares.
Los llamados micrófonos binaurales, también se valen de la tecnología electret. Aquí contamos con un sistema de grabación de dos micrófonos que están separados a la distancia promedio de los oídos humanos, con lo que se busca emular un registro realista que tenga las características de la escucha natural, tal como la conocemos.
También los micrófonos surround utilizan esta tecnología. En este caso, el dispositivo cuenta con un set de cuatro micrófonos ubicados de tal forma que pueden captar simultáneamente en los ejes X, Y y Z, intentando registrar el ambiente de forma tridimensional, especialmente para reproducir el registro en sistemas de sonido envolvente.

Fuera de esta división encontramos a los hidrófonos, que son micrófonos que están preparados para captar diferencias de presión sonora en el agua en lugar de hacerlo en el aire. Pudiendo medir desde 30 centímetros hasta 2 metros –los de gran formato–, se utilizan sobre todo en estudios relacionados a la geología y a la biología marina, pero también se aplican como tecnología militar permitiendo identificar el tránsito de submarinos y embarcaciones que están evitando ser visualizadas.

TresMics

En una segunda instancia de clasificación, podríamos diferenciarlos por su patrón polar, es decir, la forma y direccionalidad con la que registran y para la cual fueron construidos.

En este sentido, encontramos micrófonos omnidireccionales, que registran a 360º desde el punto en que esté ubicado el micrófono; bidireccionales, o figura de ocho; que registran por igual tanto por delante como por detrás del micrófono; y direccionales, entre los que encontramos a los cardioides, que registran de manera amplia y en forma de corazón invertido –de ahí su nombre– hacia el sentido de la orientación del micrófono; supercardioides e hipercaridoides, que cierran aún más el ángulo de captación de ese corazón invertido permitiendo hacer un registro puntual con menos contaminación de fuentes no deseadas. Aquí tenemos que tener presente que estas categorías no son absolutas y entre el patrón polar del cardioide y el hipercardioide pueden existir distintas configuraciones dependiendo de sus marcas y modelos.
Por último, los tipo boom o shotgun, que tienen un patrón polar sumamente estrecho y son altamente direccionales.
La elección del micrófono que utilicemos debería contemplar el patrón polar dependiendo del uso que queramos darle, del tipo de fuente que queramos capturar y el grado de aislación que podamos obtener.

PatronesPolaresCada micrófono tiene además, una curva de respuesta en frecuencia que nos indica en qué proporción y medida responde frente al espectro que está registrando.
Así, existen algunos micrófonos que están pensados para funcionar de manera óptima en el registro grave, en el registro medio y otros que intentan ofrecer una respuesta pareja para todo el espectro con la mayor precisión posible. Esta curva –distintiva de cada modelo– le otorga una ecualización particular, una personalidad específica, un color al registro. Tanto así, que algunos modelos de micrófonos se han vuelto paradigmáticos a partir de las frecuencias que enfatizan o atenúan.
La curva se representa con un gráfico en donde vemos decibeles en función de la frecuencia, tal como vemos en la siguiente ilustración.

Curva de respuesta en frecuencia

Todas estas características, se encuentran en la hoja técnica o data sheet, un documento generado por el fabricante del micrófono, donde además encontraremos información acerca del funcionamiento electrónico del mismo, voltajes e impedancias que soportan, sensibilidad y otros datos que la marca considere relevante.

¿Con qué micrófonos grabás vos? la próxima entrega tratará de técnicas de grabación y microfoneo, ¡quédense pendientes!

Gracias por leer y compartir.

Ya sea que estemos trabajando en algún proyecto en particular, o estemos haciendo registro sonoro por el solo placer de hacerlo y guardarlo, tenemos la posibilidad de preguntarnos cuál es la mejor manera de lograr aquello que estemos buscando.
En este sentido, si la tarea está ligada al registro fonográfico, objetivo y con énfasis en la documentación sonora de un espacio determinado, tendrá unas características que no serán las mismas que si salimos a grabar en el marco de un trabajo creativo, sea un paisaje sonoro u otro producto relacionado al diseño de sonido.

En esta primera parte comenzaremos por lo más importante: con qué grabar.

Hoy en día, disponemos de una grabadora portátil que llevamos a todas partes y que es ni más ni menos que el teléfono móvil. Sea cual sea la marca y el sistema operativo que usemos, tenemos una aplicación llamada Grabadora o Notas de voz que sirve, incluso en algunos casos pudiendo generar un registro en estéreo.
Los micrófonos de este tipo de dispositivos suelen ser omnidireccionales, por lo cual no tenemos mucha chance de aislar sonidos más que por la distancia o proximidad que tengamos con las fuentes sonoras.
La calidad del registro es regular –casi siempre en un formato de audio comprimido–, el rango dinámico es acotado, pero la accesibilidad de esta herramienta es absoluta, puesto que casi siempre llevamos el celular encima.

Otra opción posible para trabajar con el celular es utilizar un micrófono externo. Desde hace ya algunos años, existen en el mercado distintos dispositivos estéreo de placa chica que, enchufándolos al minijack de auriculares o bien al puerto de carga –dependiendo marca y modelo–, obtienen una calidad mejor que la del micrófono integrado.
Si bien no podemos decir que sean baratos, su valor no llega ni a la mitad del de una grabadora profesional y además, su compra usualmente incluye la licencia de una aplicación específica para su uso, que permite grabar audio sin compresión, optimizando las cualidades del registro. La calidad del audio es mejor y el rango dinámico es también un poco más amplio. Una contra a tener en cuenta, es que la batería del teléfono se consume relativamente pronto debido a la alimentación que requieren los micrófonos. Llevar un par de baterías USB portátiles puede ser una buena idea para una jornada de grabación con este equipamiento.

Trascendiendo el uso del teléfono móvil, entramos en el mundo de las grabadoras de mano. Entre estas, también podríamos hacer una división entre las semiprofesionales –conocidas también como grabadoras de periodista– y las profesionales. Las primeras, suelen registrar en una pequeña memoria interna integrada y en formatos de audio comprimido. Por lo general, disponen de un solo micrófono. Utilizan baterías AA o AAA que brindan muchas horas de autonomía de trabajo.
Si estás por comprarte un equipo para comenzar a salir a grabar, esta es la opción menos recomendable, ya que el precio está cercano al de lo micrófonos externos para celular, teniendo estos una mejor performance, por la posibilidad de registrar audio sin compresión. 

Las grabadoras de mano profesionales traen consigo muchas mejoras respecto a las de periodista: poseen micrófonos estéreo –que en muchos casos además permiten cierto grado de ajuste de apertura para la grabación–, registran audio sin comprimir en tarjeta SD y trabajan con baterías AA pero también podemos enchufarlas a la red eléctrica con un transformador. Otra cosa muy importante: también podemos monitorear con auriculares en simultáneo al proceso de grabación. A su vez, poseen entradas de audio balanceadas que permiten la grabación a cuatro canales utilizando las dos entradas más los dos micrófonos integrados, o bien a dos, anulando los integrados por dos micrófonos externos.
Entre los accesorios que suelen incluir, encontramos al paravientos o deadcat, una especie de abrigo peludo para la grabadora, que nos asegurará no arruinar las tomas que nos toque realizar en exteriores en condiciones ventosas. Siendo que el viento es un ruido muy complicado –y a veces imposible– de filtrar en la etapa de postproducción, la posibilidad de utilizar esta herramienta se convierte en una gran ventaja.
También poseen en su parte inferior una rosca estandarizada que permite adosar la grabadora a un soporte para su utilización manual –tipo pistola– o bien a un trípode, si la intención es dejarla quieta en un punto fijo determinado.

Una última opción de grabación profesional, sobre todo muy utilizada para el registro de sonido directo para cine, es la utilización de una grabadora multipista. También grabando sobre tarjetas SD en formatos de audio sin comprimir de alta definición, aunque no cuentan con micrófonos integrados, la principal ventaja que ofrecen estos dispositivos es la cantidad múltiple de entradas con la que cuentan –cuatro u ocho generalmente–, cualidad que nos permite posicionar diferentes micrófonos en un espacio determinado. Esto nos permite generar registros de sonido para formatos envolventes o puntualizar distintas fuentes de sonido directas.
Trabajan con un time code que puede ser generado en el dispositivo o sincronizado desde otra fuente externa –facilitando el trabajo de postproducción y montaje respecto al registro que haga una cámara– e incluyen una mezcladora integrada que permite premezclar los niveles de entrada y así monitorear de manera equiparada –o bien, con las intenciones que se tengan para la postproducción– por una salida estéreo.
A su vez, algunas marcas incluyen en la compra la licencia de uso de distintas aplicaciones para teléfonos móviles o tabletas, que se sincronizan vía bluetooth y permiten manejar todos los parámetros de la grabación mediante la interfaz táctil. También se alimentan con baterías AA o con transformador y pueden ser utilizadas en un bolso portátil o sobre trípode.

¿Con qué equipos grabás vos? la próxima entrega tratará de tipos de micrófonos y sus características, ¡quédense pendientes!

Y como siempre, gracias por leer y compartir.Equipos_de_grabación