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Internacional

La próximas dos semanas, estaremos con Andamio en Montreal: gracias a la gestión e invitación de TOPO [laboratorio de escrituras digitales], el apoyo del Conseil des arts et lettres du Québec, del Conseil des arts de Montréal y del Laboratoire NT2 [Nouvelles technologies et nouvelles textualités] de la UQAM [Universite du Québec à Montréal], vamos a estar trabajando en residencia y participando del festival Electronic Literature Organization [ELO].

La primera semana será de trabajo intenso en clínica abierta, en la que quienes estén interesados podrán acercarse a charlar con nosotros acerca de los procesos creativos y las tecnologías que involucramos en nuestros proyectos.
A partir del 13 de agosto, comienza ELO, un festival acerca de literatura electrónica [e-lit] cuya temática de esta edición estará relacionada con pensar estas prácticas en relación a una cultura de lo digital, proponiendo dos direcciones: exploraciones e intervenciones. La primera dirección presenta la naturaleza exploratoria de la e-lit, sus aspectos formales, su uso de la tecnología, la renovación de las convenciones narrativas y, al mismo tiempo, su impacto en las teorías literarias. En intervenciones, la segunda variante, se buscará reflexionar acerca del lugar de que ocupa la e-lit en la esfera pública, su relación con la cultura digital y urbana, las formas de conservación y presentación, y también conciertos y performances en vivo.
Nuestro aporte será con la presentación de un paper acerca de la práctica de lectura expandida y dando el concierto final que le da cierre al festival.

Desde Andamio, agradecemos a todas las entidades y a las personas que nos hospedarán, que hacen posible esta gira.
A la vuelta, les contaré cómo estuvo, como siempre.
¡Gracias por pasar y leer!

Montreal

 

Los próximos 18, 19 y 20 de julio tendrá lugar, en la Universidad Nacional del Nordeste, el II Congreso Internacional de Artes: Límites y Fronteras. El encuentro –que se realiza en el marco de la Bienal Internacional de Escultura Chaco– busca crear, a partir de mesas temáticas, exposiciones de ponencias y grupos de trabajo, un espacio de intercambio y discusión entre artistas, investigadores, gestores culturales, docentes y estudiantes acerca de las intersecciones de los lenguajes de las artes, los difusos límites actuales entre teoría y práctica, la innovación, los nuevos medios de producción y los abordajes transdisciplinares, entre otras temáticas.

La mañana del segundo día, estaremos presentando junto a Daniel Schachter, una ponencia titulada Electroacústica e instrumentos en tiempo real. La unidad y comprensión del discurso más allá de la ruptura del eje temporal, relativa al proyecto de investigación que estamos llevando adelante en la UNLa y que ya ha dado como frutos, además de artículos, también algunas producciones musicales.

Esa misma tarde, estaré presentando también una ponencia sobre Paisajes sonoros subterráneos, comentando un poco de qué trata el proyecto, el camino recorrido y el futuro del mismo.

El Congreso, además tendrá distribuidos en los tres días, espacios para intervenciones artísticas, performances, instalaciones, workshops y seminarios intensivos con la participación de invitados nacionales e internacionales.

Quien quiera saber más acerca del encuentro, puede seguir este link que direcciona a la web de la UNNE.

¡Gracias por leer y por pasar!

Congreso UNNE

Ese jueves, después de aterrizar en Medellín y de un no muy prolongado desencuentro con el taxista que pasaba a buscarme por el aeropuerto, llegué al fin a Casa NN –mi lugar de hospedaje– para dormir unas horas antes de que todo comience.
Al mediodía, encaré para el Parque Explora donde desde la puerta del Exploratorio, Camilo me hacía señas como diciéndome “sí, sí, es acá”. Un abrazo y un par de palabras, que si bien eran las primeras que cruzábamos en persona, fue como si nos conociéramos de hace tiempo. El reencuentro con Seba, conocer a Dani, dos grossos que hoy en día están a cargo de los más diversos y novedosos proyectos del espacio.
Recorrimos un poco, almorzamos y Estefanía me llevó a la radio de la Universidad Bolivariana, donde en el programa que Claudia conduce, charlamos de mil cosas y promocionamos un poco la actividad de esa misma tarde.
A la nochecita llegó el momento de presentar Cuatro Metros en el Exploratorio, en un auditorio colmado de gente, entre la cual supe ver dos caras conocidas: Esteban y Diego. ¡Qué grandes, haciendo el aguante!
Pasada la presentación y cumplidas las obligaciones, fuimos a tomar unas cervezas en un lugarcito de ahí cerca, charlamos con Diego acerca del futuro y él llegó a irse a tiempo, pero el mayor aguacero de la temporada nos dejó varados en el lugar por un rato…

El viernes, fue el taller de Bernardo y Gerardo. Nos reíamos porque nos vemos más en Colombia que en Argentina. Construimos cañas geolécticas, una copada iniciativa dentro del marco de Radio Surófona.

El sábado, ya la última actividad por allá, me tocaba coordinar una caminata sonora por la Plaza Minorista con el grupo Escuchas Remotas que está a cargo de Camilo.
Todos los contrastes en ese sitio, un submundo de la compraventa de todo tipo de cosas muy interesante de escuchar y compartir con el grupo.

Asado de cierre en lo de Camilo, donde conocí a Paulina, a Leslie –recién llegada de México y con quien sin saberlo teníamos un montón de gente en común–, y por primera vez tuvimos un ratito más tranquilo para charlar con Luciana, que desde Platohedro empuja también un montón de iniciativas increíbles.
El asado, alla paisa y comandado por Gabriel y Camilo en una discutible asociación, en una parrilla que según recuerdo me dijeron era tipo cubano pero que googleando lo más parecido que encuentro es algo llamado caja china. Papitas criollas, choris, una ananá [aka piña] y el cerdo más tierno del mundo ¡Muy bueno todo!

Micro a Manizales. Festival Internacional de la Imagen. El clásico reencuentro de Andamio, y también con Emilio, Marianne y Luis, a quien conocí ese día.
Después de la acreditación, comenzaban los talleres. Si bien al principio parecía que no, finalmente el que impartí fue el más numeroso de todos los talleres, con veinte participantes que al finalizar la tarde terminaron exponiendo cuatro producciones de lo más variadas.
Almuerzo en equipo y a descansar.
El miércoles teníamos concierto en Pereira y desde la mañana estuvimos previendo los últimos detalles. Mi compu dejó de andar, pero servicio técnico mediante el jueves, el viernes volvió a ser lo que era.
Cable aéreo, bus y caminata, llegamos al Museo de Arte de Pereira, donde Alejandro nos recibía con una sonrisa y un camarín lleno de frutas para pasar la tarde. Igual nos escapamos a almorzar a un corrientazo de a la vuelta.
A sala colmada, presentamos Calles en un formato reducido junto con Jessi y Emilio. El concierto lo compartimos también con David, Andrés y José, artistas locales. ¡Qué lindo compartir escenario con ustedes!
El viernes me convertí en espectador, visité las instalaciones del Festival. Por suerte, lo encontré a Jorge Barco –digo por suerte, porque estaba por irse de Manizales– que me contó sobre los tiempos del ruido… un interesantísimo trabajo sobre la caída de unos meteoritos en Colombia.
También pude ver la conferencia de Cielo Vargas, con quien no nos conocíamos personalmente a pesar de haber conversado por correo desde hace un tiempo.

Llegando al fin de la semana, las despedidas fueron varias, aunque a esta altura se sabe que no son definitivas. ¡Siempre hay próxima!
Así que gracias, una vez más por todo. Pero por sobre todo, por hacerme sentir como en casa.

¡Hasta la próxima! Espero que sea pronto.

Col - Portada

Marianne, Luis, yo, Emilio y Jessi, en el cable aéreo camino al terminal de Manizales.

El Parque Explora es un centro interactivo diseñado principalmente para la apropiación y la divulgación de la ciencia y la tecnología. Es el centro de difusión y promoción científica y tecnológica más importante de Medellín, ofreciendo tanto a la población local como a visitantes ocasionales la posibilidad de estimular su creatividad, experimentar, aprender mediante experiencias no convencionales.
Allí funciona el Exploratorio, un taller público de experimentación, un espacio ciudadano que funciona desde la lógica del hazlo tu mismo –DIY / do it yourself – y del aprender haciendo.

El jueves 3 de mayo voy a compartir algunas reflexiones acerca del proyecto Paisajes sonoros subterráneos en el ciclo Ciencia en Bicicleta, en un encuentro que dimos por bautizar Cuatro Metros y que sintetizará algunas relaciones, parecidos y diferencias entre los metros de las ciudades de São Paulo, Medellín, Buenos Aires y Ciudad de México, siempre desde lo sonoro.

Las actividades siguen, el sábado 5 por la mañana, con el grupo Escuchas Remotas que coordina Camilo Cantor. Haremos una caminata sonora por espacios públicos próximos al Parque.

También el viernes y sábado, los artistas multimediales Bernardo Piñero y Gerardo Della Vecchia estarán impartiendo –también en el Explora– un Taller de cañas geolécticas en el que voy a estar dando una mano.

Como cierre, la semana siguiente estaré participando una vez más del Festival Internacional de la Imagen, esta vez con un taller de exploración urbana en relación al paisaje sonoro identitario de la ciudad de Manizales y la presentación de Calles, una lectura expandida que presentaremos en el Museo de Arte de Pereira también en el marco del Festival.

Amigos, ¿nos vemos por allá?
¡Gracias por leer y compartir!

Cuatro Metros

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El metro de Londres lleva consigo una frase inmortalizada en sonido e imagen: Mind the gap, que en español significaría algo así como que nos preocupemos por el hueco. El aviso, que además de en múltiples carteles, suena repetidas veces por los altoparlantes de estaciones y trenes, hace alusión no a cualquier hueco, sino al espacio existente entre el tren y la plataforma, que en líneas como la Circle Line –que tiene casi todas las plataformas de sus estaciones construidas en curva– se vuelve relativamente importante: como las formaciones son rectas, al estacionar dejan algunas de sus puertas muy próximas al andén pero necesariamente, otras quedan alejadas. Tener en mente al hueco pasa a ser una cuestión central e incluso, hay bastante para leer al respecto.

Con la idea de reflejar esta frase presente, el otro enfoque que está puesto en juego en la construcción de este paisaje sonoro, es la posibilidad de jugar con los sonidos originales del entorno de forma creativa –lo que Barry Truax denomina paisaje sonoro virtual–; ya que podemos encontrar tesituras y ritmos específicos en todo sonido, y ni hablar de las posibilidades de procesarlos en la búsqueda de un timbre o un efecto en particular.
Es así que aprovechándome de los ritmos de abrir y cerrar de puertas, tacones y avisos del tren–y sus respectivas transformaciones mediante técnicas de edición de sonido más cercanas al trabajo con música concreta y al sampleado– monté una pequeña superposición de beats que se acerca a la estética denominada EDM o electronic dance music. Como por arte de magia, al llegar a destino todo ese entrejido sonoro desaparece como si del ensueño volviéramos a la realidad.

Cuando escribía este texto, me puse a pensar en otras composiciones musicales creadas en torno a sonidos de trenes. Pensé en dos autores latinoamericanos: Heitor Villalobos y Silvestre Revueltas, que nos han dejado dos piezas instrumentales tremendas inspiradas en este medio de transporte. Les dejo, para quien tenga interés, los links a O Trenzinho do Caipira, de Villalobos y La construcción del ferrocarril, de Revueltas. ¿Conocen alguna otra pieza para agregar a la lista?

El paisaje sonoro final que escuchamos parte de estas grabaciones de campo entre Victoria y Bayswater, que luego fueron intervenidas para dar continuidad al relato.

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A partir de mañana, tendrá lugar la segunda edición de SEREMUS [seminario de procesos colaborativos para el sector de la música en Bogotá], organizado desde la Alcaldía Mayor de Bogotá a través de Idartes y Fabricca y donde tendré el placer de compartir mis experiencias relativas a la dinámica de colaboración que sostenemos practicamos desde Andamio pero también charlando de herramientas que pueden aplicarse a situaciones en general.

Las actividades ocupan tres días, cada uno de ellos con una intención definida que son inspirar, reflexionar y conectar y con importantes invitados en lo que respecta a festivales de la región. La información se amplía siguiendo este link, donde está tanto la agenda como las temáticas a tratar.

Además, esta nueva visita a las tierras colombianas permitió armar en Manizales el pasado lunes y gracias a la organización de La Caja producciones, un conversatorio acerca de paisaje sonoro urbano y posibles ejercicios de escucha en una ciudad.

Como cierre de mini-gira, el próximo lunes 4 a las 10am, voy a presentar el proyecto Paisajes sonoros subterráneos en la Universidad Antonio Nariño [transversal 21 #96-42, también en Bogotá], en el marco de la flamante Maestría en Arte Sonoro que se está gestando en esa casa de estudios.

Amigos de Bogotá, ya saben donde nos podemos ver.
¡Salú!

Afiche seremus

Si bien siempre acostumbro a escribir la crónica después de una gira, esta vez fue especial. Y no porque no quisiera, sino porque tampoco sabía bien cómo encararlo, o bien no quería desinformar acerca de lo que se sabía por ser mi punto de vista de las cosas que viví(mos) esos días tal vez demasiado personal o subjetivo.

La cosa es que hoy, habiendo pasado un mes y un poquito, las ideas decantaron y después de un tirón de orejas de mi mamá (“¡no escribiste nada de cómo te fue en México!”) acá estoy para contarles.

Llegué sin problemas, dos días después del sismo que sacudió a la Ciudad de México. Emilio y Marianne me pasaban a buscar por el aeropuerto para ir a su casa. Al llegar, mientras comíamos algo, ellos me contaban acerca de su experiencia, que igual era el leit motiv de los días venideros en cualquier charla: los datos a saber eran qué estabas haciendo en el momento del sismo, si tu familia está bien, y si tu casa / trabajo / escuela se derrumbó o no.
A la vez, recibíamos correos por las cancelaciones y postergaciones de los conciertos que teníamos en esos días. El concierto de Andamio en Fonoteca Nacional directamente se canceló, ya que la Fonoteca levantó todas las actividades por esa semana y en un principio, el de la UNAM se postergaba un día pero se mantenía en pie.

Sábado. 8am. Desde mi posición en el sofá en el que dormía, siento que me hablan. Y sí, me hablaban. Estaba sonando la alerta que previene sismos y había que evacuar. Después de bajar cuatro pisos por escalera y encontrarnos en la vereda con muchos otros vecinos con iguales caras de dormidos que la mía, la preocupación mermó. El sismo tuvo epicentro en Oaxaca y si bien casi no se sintió, después de tal antecedente, cualquier alerta te mueve mucho adentro.
Durante el resto del fin de semana, además de trabajar con Emilio en pulir el montaje de Leviatán y ensayar para el concierto del martes, salimos a dar un par de vueltas a lugares cercanos. De más está decir que es increíble ver por los propios ojos a toda una ciudad movilizada para juntar alimentos, agua y ropa para darle a los que se quedaron sin nada.
Al leit motiv que les contaba antes, se le sumaba, para aquellas personas que lo vivieron, cómo fue su experiencia en el sismo del ’85, para realizar la comparativa.

Jugando

Unos chicos jugando a la pelota en una calle cerrada por peligro de derrumbe.

Salimos a tomar algo con Diego, un compositor mexicano amigo que conocí el mayo pasado, que por suerte, ni a él ni a su familia se les complicó demasiado.
Los medios, como siempre, actuaban en ambas direcciones. Por un lado estaban aquellos datos útiles que te permitían saber a dónde llevar donativos, pero por otro lado se inventaban noticias como la de Frida Sofía, la supuesta nena atrapada bajo los escombros que resultó ser pura fabulación mediática.
Sin embargo la gente de a pie, también como siempre, puso todo y al día de hoy lo sigue haciendo.

La presión de los estudiantes por querer apoyar en tareas humanitarias consiguió que las clases en UNAM se pospusieran una semana más, y con eso se fue también cualquier programación extra, incluido nuestro concierto. Sabíamos que era una opción, y lo cierto es que es por una causa justa. Nos prometimos una próxima oportunidad en el futuro.

En Morelia todo estaba en orden, ya que por aquellos lugares el sismo no se sintió.
Rodrigo, Sebastián, Silvana, Silvia, Paulina. Gente querida y conocida.
Después del clásico desayuno con Tonalli, terminamos de cerrar los detalles del taller para niños y del concierto que dábamos al día siguiente. Almorzamos con Luis, esas mini juntadas de Andamio que son tan necesarias para bajar un cambio al menos por una hora.
Aproveché esa tarde para ir a un concierto en el que tocaba Yahir, quien estrenaría Medusal al día siguiente.

El taller y el concierto un lujo, también posible gracias a la ayuda técnica de Dani, flamante asistente del CMMAS. Fue un enorme gusto compartir un concierto con Tona. ¡Por más Brianza / Nakamura!

La mañana del regreso apareció Jessi, con quien no nos habíamos podido ver, en parte por las consecuencias del sismo en CDMX. Compartimos un taxi, un café y un budín y fue lo suficiente como para saber que todo estaba bien. Esa gente con la que te viste por última vez hace tres meses, pero es como si te hubieras visto ayer.

Micro, taxi, avión. La vuelta se fue complicaaando, y terminé llegando como 40 horas después haciendo una parada de una noche en El Salvador… pero eso es otra historia.
Gracias a quienes hicieron posible estos diez días fuera de lo que ninguno de nosotros esperaba. Y gracias a ustedes por leer.