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Acusmática

Ubicada en Hong Kong y también conocida como “la ciudad de la oscuridad”, Kowloon fue el asentamiento con más densidad de población de la historia.

Siendo originalmente el emplazamiento de un fuerte militar chino, la ciudad amurallada se convirtió en un enclave después de que los Nuevos Territorios fueron alquilados por cien años al Reino Unido por China en el año 1898. Su población aumentó considerablemente después de la ocupación japonesa de Hong Kong durante la Segunda Guerra Mundial, motivo por el que se complicó aún más la situación política en relación a su historia colonial. En 1990, la ciudad amurallada ya contenía 50000 residentes dentro de sus fronteras de apenas 2,6 hectáreas.

Si bien sus habitantes mantenían una organización basada en un armonioso estado de anarquía, ciertos problemas relacionados a pandillas, drogas y otras ilegalidades que llevaban ya años sin poder solucionarse, llevaron a las autoridades del Gobierno de Hong Kong a anunciar, en enero de 1987, los planes de demolición para la ciudad amurallada.

Luego de un arduo proceso de desalojo, la demolición tuvo lugar entre marzo de 1993 y abril de 1994. En el terreno baldío que quedó en el sitio de la antigua ciudad, en diciembre de 1995 se inauguró Kowloon Walled City Park un parque que conserva el edificio Yamen y algunos restos de su puerta sur, rememorando la historia de la ciudad que alguna vez fue. El recuerdo de Kowloon es hoy una postal cyberpunk, que se balancea entre la tranquilidad y el caos.

La semana próxima será –por fin– momento de volver a llenar los escenarios y los auditorios con música: el martes 21 de junio a las 20hs. tendrá lugar un concierto monográfico en el Pabellón México de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba.
Se trata de un concierto conformado por piezas realizadas para distintos medios y sus combinatorias: música acusmática; piezas mixtas para electroacústica, instrumentos y visuales; y una lectura expandida. En este sentido, habrá dos estrenos: por un lado, Kowloon, una pieza acusmática inspirada en la ya inexistente ciudad homónima, que estaba ubicada en Hong Kong y fue conocida como «la ciudad de la oscuridad»; y por otro lado, El rayo verde, una nueva pieza de lectura expandida producida por andamio, que cuenta con visuales de Maria Paula Jaramillo Gómez y textos de Rolando Rodríguez.

Además, en el concierto participarán Emiliano Terráneo, pianista, docente y licenciado egresado de la FA-UNC; Juan Gabriel Moreno, clarinetista boliviano residente en Córdoba, estudiante de la Licenciatura en Interpretación musical de la FAD-UPC; y Carolina Bistolfi, cantante y profesora por la FA-UNC.

Por otro lado, el día miércoles 22 visitaré la clase de Composición V del Mg. José Halac para brindar una masterclass sobre algunos recursos que se ven involucrados en los procesos creativos que incluyen interacción con lo visual. Esto será a las 15hs. en el Aula altillo, también del Pabellón México.

Estas actividades son posibles gracias a las cátedras de Técnicas y materiales electroacústicos, Morfología, Análisis musical y el proyecto de investigación «Música contemporánea cordobesa del siglo XXI: cartografía, diferencias y vínculos desde la perspectiva técnico-musical. Segunda parte de la Facultad de Artes», que organizaron el concierto; y gracias a la cátedra de Composición V, que posibilita la masterclass.

Como siempre, les agradezco por pasar y leer ¿nos vemos por allá?

Estos tiempos de pandemia han disparado la existencia de metaversos, pluriversos e infinidad de otros universos virtuales donde hemos aprendido a encontrarnos e interactuar. Es lógico pensar, que muchos de estos espacios van a continuar vigentes y que las cualidades de los materiales y objetos digitales que los componen serán estudiadas por nuevas disciplinas científicas, tal como la ciencia clásica ha intentado estudiar desde siempre todo fenómeno existente en el mundo que hasta hoy conocemos como real.

Así, mientras un mineral es una sustancia natural que tiene una composición química definida de cuerpo sólido e inorgánico, un metamineral es una sustancia artificial de composición digital.
La metacrosita es un metamineral semiprecioso compuesta en su mayoría por líneas de un código cercano a la estructura de datos del manganeso, lo que la tiñe de un color entre rosado, rojo y púrpura.
Su nombre proviene de dos vocablos griegos: por su naturaleza abstracta, meta –más allá–; y por su vistosidad, crosita –color–.

Se presenta preferentemente en capas o costras de estructura bandeadas, con superposición de capas rosadas de distintas tonalidades y texturas low poly, separadas entre sí por un material grisáceo que es causado por la mezcla proveniente de la interacción de varias estructuras de datos: calcio, magnesio, hierro, que tienen además una muy baja concentración de Manganeso.

Desde lo musical, Metacrosita es una pieza de drone music, que también se conoce como drone ambient o dronescape, un estilo de música minimalista que se caracteriza por el uso de sonidos, notas o clústers sostenidos en el tiempo, siendo así lo más característico del género el hecho de ser sus composiciones piezas de una duración extendida y con pocas o muy medidas variaciones armónicas durante toda su extensión. La pueden encontrar en Spotify, con arte de María Paula Jaramillo Gómez.

¡Gracias por pasar, por leer y por escuchar!

Impulsado por el Centro Cultural España Panamá – Casa del Soldado, el proyecto Expansión Sonora, nació en 2018 con el objetivo de crear un marco de trabajo que permita fortalecer y ampliar la creación, experimentación, las redes entre quienes hacen música y arte sonoro en Panamá y la región, así como acercar sus propuestas y lenguajes contemporáneos en el ámbito del sonido o la música a un mayor espectro de público.

En este contexto, estaré formando parte la semana próxima de una serie de actividades que tendrán lugar en aquella institución, en la ciudad de Panamá: los días martes 10 y viernes 13 compartiendo el taller Paisaje sonoro: redescubriendo los espacios urbanos, en el que trabajaremos distintas herramientas para conocer las posibilidades de la práctica del trabajo de campo y la posterior edición creativa de esos registros.

El día miércoles, compartiré en el MAC Panamá [museo de arte contemporáneo], el taller Cazadores de sonidos, dirigido a niños de 8 a 12 años y pensado para sensibilizar la escucha desde una perspectiva lúdica.

Además, el viernes 13 de marzo tendrá lugar un conversatorio en el que participaremos Mar Alzamora-Rivera [pa], Maria Paula Jaramillo [co], Oscar Argote [pa] y yo, presentando los distintos proyectos en los que estamos trabajando actualmente.

El cierre del evento será con un concierto electroacústico y audiovisual en cuadrafonía, en el que habrá piezas individuales y una intervención audiovisual grupal sobre el guión experimental Dinámica de la gran ciudad, de Laszlo Moholy-Nagy (1921-22).

Las actividades son todas con entrada gratuita y apoyadas por el Centro Cultural España Panamá – Casa del Soldado, así que si están cerca pueden acercarse, ¡o compartir con alguien que pueda ir!

Muchas gracias por leer, ¡nos vemos pronto!

Expansion sonora

Locro_header

‣ 250g. de porotos blancos
‣ 250g. de maíz blanco partido
‣ chorizo colorado
‣ 1 chorizo criollo
‣ 300g. pechito de cerdo
‣ 200g. de panceta
‣ 3 cebollas
‣ 2 cebollas de verdeo
‣ 1 puerro
‣ 1 calabaza
‣ aceite, sal, pimienta, pimentón, ají molido, comino y orégano a gusto.

Para preparar un locro es necesario comenzar el día anterior, enjuagando el maíz y los porotos bajo un caudal fuerte de agua y dejándolos en remojo por separado. Con que queden toda la noche alcanza pero si fueran unas horitas más, mejor. Es recomendable cambiar el agua del remojo una vez.

Al día siguiente, para comenzar, se pela y corta la calabaza en cubos medianos. Se lava y se desgrasan –a gusto– las carnes, poniéndolas a hervir en agua hasta que se tiernicen. Se las saca y se las corta en trocitos también.

Se ponen aproximadamente tres litros a hervir en una cacerola, se agrega el maíz junto con su agua del remojo y se lo cocina a fuego fuerte durante una hora. Al pasar este tiempo, se agregan los porotos –también con su agua del remojo– las carnes en trozos y las tres cuartas partes de la calabaza. Se pasa a fuego medio y se lo deja otra hora, revolviendo con una cuchara de madera ayudando a que la calabaza se vuelva puré y se vaya espesando el preparado.

Por otro lado, en una sartén se saltea la panceta picada en cubitos. En el momento que empieza a cocinarse en su propia grasita, se agrega un poquito de cebolla de verdeo picadita lo más fina posible, se apaga el fuego y se deja reposar.

Volvemos a la cacerola. Se añaden los condimentos: sal, pimienta, pimentón, ají molido, comino y orégano a gusto de cada quien. A la vez se va tanteando que el maíz poco a poco va a comenzar a ablandarse: cuando esto pase es momento de meter las cebollas cortadas en brunoise –pequeños cubitos–, el puerro picadito y el resto de la calabaza cortada, que al estar cocida, nos indicará que ya está todo listo para ser servido.
Una vez emplatado, se sirve sobre el locro la salsita de panceta y verdeo ya reposada, pudiéndoselo decorar opcionalmente con hojas de alguna aromática, ajíes u otras plantas que le otorguen una buena presentación al plato.

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