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Internacional

La semana próxima es una semana cargada. Y es casi el último empujón del año.

En Córdoba tendrán lugar las XII Jornadas Argentinas de Música Contemporánea e Investigación organizadas por Grupo Corat, en las que también tuve el gusto de participar en ediciones anteriores.
Este año, será parte de la programación Esporas, pieza de música visual compuesta junto a Jessica Rodríguez y Luis Manuel Zirate que estrenamos en el Festival Internacional de la Imagen en mayo pasado.
También estará allí Daniel Schachter presentando los resultados finales del proyecto de restauración del sello EDUL, del que también soy parte y venimos trabajando hace ya cuatro años.
Tanto la ponencia como la proyección de Esporas tendrán lugar el día lunes 21 de noviembre en la Sala Regino Maders de la Legislatura de Córdoba, en Córdoba Capital desde las 17hs. en adelante.

Por otro lado, gracias al apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación estaré durante toda la semana realizando una residencia en el Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras, en la que trabajaré en la composición de Medusal, una pieza mixta para clarinete. Los resultados, tal como el Ministerio de Cultura solicita, se verán reflejados en una jornada abierta que realizaremos en 2017 con apoyo del Centro de Estudios y Producción Sonora y Audiovisual [CEPSA] de la UNLa, sobre música y las herramientas tecnológicas que tenemos a mano hoy en día.

Como frutilla del postre, el jueves 24 por la tarde voy a estar en la librería El Traspatio presentando en una charla abierta Paisajes Sonoros Subterráneos, proyecto de investigación-creación en el que estoy trabajando actualmente, acerca de cómo suenan los metros de diferentes ciudades y qué podemos recuperar a partir del registro sonoro en cada caso.

Extiendo la invitación, como siempre a quien le interese, a seguir los links para ampliar la información,
Nos vemos pronto!

calle-del-nigromanteCalle de El Nigromante, Morelia, Michoacán, México (2015).

medellin-arriba

Al subir al Metro de Medellín, uno difícilmente tenga dudas de dónde está, hacia dónde va, qué tiene cerca y cómo combinar con otros transportes. Las voces provenientes de los altoparlantes del metro se ocupan no solo de indicarnos los nombres de las estaciones sino aquellos atractivos culturales que están cerca, autopistas y además nos aconsejan acerca de cómo comportarnos mientras estamos dentro del sistema de Metro bajo la premisa de vivir la cultura Metro en una sintonía de amabilidad y respeto.
Las grabaciones son de un día domingo por la tarde justo antes de anochecer, por lo que la gente se escucha distendida y hay mucha presencia de niños que vuelven de paseo con sus familias. Particularmente es llamativo un niño que, cansado, le reclama a su padre la elección de regresar a su casa en Metro ya que para él en taxi es más rápido.

Para la realización de este paisaje sonoro realicé registro de campo en un viaje ida y vuelta por el metro, una de las formas en que más me gusta salir a grabar.
Subí al Metro en la estación Industriales y viajé hacia las afueras de la ciudad, en dirección La Estrella, estación terminal donde el tren detiene su marcha y retoma en dirección opuesta. Así, volví a repasar las mismas estaciones y sobrepasando mi punto de origen llegando esta vez a Universidad, estación a donde en verdad me dirigía.

Tal como sucede en otros paisajes sonoros de este proyecto, este fragmento parte de grabaciones de campo que luego fueron intervenidas para dar continuidad al relato.

medellin-abajo

Pasando seis horas de viaje y una corta estadía en el aeropuerto de Santiago –haciendo la conexión– me encontraba en la ciudad de Calama, más precisamente llegando al 1463 de la calle Brasilia donde pasaría los siguientes días.
Con una fugaz visita a San Pedro de Atacama, el caluroso día de descanso previo a una intensa semana de trabajo se iba diluyendo en una fría noche que contrastaba por completo la temperatura para recordarme que estaba en medio del desierto.

Llegó el lunes y entrábamos al Colegio Río Loa para compartir junto al profe Miguel (qué genio!) el taller de improvisación guiada con señas con los chicos de la escuela.
Luego de una escapada a la cocinería más cercana, por la tarde, llegaban los profes para escuchar acerca de las cartografías sonoras. Distintas realidades y distintas perspectivas acerca del trabajo con sonido, encuentro enriquecedor por donde se lo mire.

Transfer y aeropuerto nuevamente, el vuelo más raro de mi vida, compartido con los mineros que terminaban su semana de trabajo por turnos en Calama –se suele trabajar cinco o siete días seguidos, acumular francos y estar una semana fuera de la mina también– que se conocían entre todos. El infiltrado era yo, que encima pretendía dormir durante esas dos horas. Entre gritos y chistes. Qué iluso.

Llegué a Santiago y Fabián me esperaba tal como habíamos quedado. Luego de una parada técnica para aprovisionarnos de un completo tradicional seguimos viaje hasta Valparaiso, al pie del Cerro Concepción, donde me tocaba quedarme.

Era ya miércoles y con tan solo tres horas de sueño en el bolso me pasaba a buscar Marcelo para tomar una micra y llegar a Playa Ancha para colaborar con el programa Conversaciones en la UPLA, de UPLA TV y luego compartir la mesa redonda con Andrés y Francisco.

Almuerzo mediante, llegaba la tarde y comenzaba el taller de Lectura expandida. Dos hermosos grupos pudimos armar en los que enseguida se perfilaron las tareas de cada integrante. Tremendo el potencial! en tres días hicieron mucho más de lo esperado y sus performances finales estuvieron geniales.

Los conciertos merecen una mención aparte. Súper cálidos, desde los colchones en el piso hasta la improvisación grupal del último día.

Solo me queda agradecerles a todos los que hicieron parte para que esto haya sido posible.
A Karla por la coordinación de Calama y todas las recomendaciones, a Alejandro por confiar a la distancia, al Consejo Nacional de las Artes y la Cultura y por supuesto no podría olvidarme de Adriana y Carlos por su hospitalidad y predisposición para todo.

A Andrés, Fabián y Camilo del CEMLA, como también a Sergio, Marcelo y Emanuel por la mano indispensable que dieron para que todo camine. Al otro Andrés, el compadre cordobés, por la buena onda, los momentos compartidos y por participar del taller de Andamio (nos vemos en estos días?). A Pablo de la UV por el apoyo y a todos los que participaron de los talleres.

Fue una experiencia muy linda, gracias una vez más y espero saber de ustedes pronto!

Valparaiso

La semana próxima, gracias al apoyo del Consejo Nacional de Cultura y de las Artes del Gobierno de Chile junto al programa CeCrea y el Centro de Estudios Musicales Latinoamericanos junto a la Universidad de Valparaíso estaré realizando actividades en nuestro país vecino.

El día lunes 22,  dentro del programa de Centros de Creación de la región Antofagasta, voy a estar compartiendo por la mañana un encuentro de improvisación guiada con señas para los estudiantes de la escuela y por la tarde un taller de aplicación de arte sonoro en el aula para docentes de música y artes, en el Colegio Río Loa, en la ciudad de Calama.
El taller apunta al trabajo con cartografías sonoras, promoviendo la escucha desde la identidad sonora local y guiando la inclusión de registro de paisaje sonoro.

Luego las actividades continúan en Valparaíso en el marco de Nuevas músicas Latinoamericanas. Allá estaré (re)presentando el trabajo que venimos realizando con Andamio, dando un taller de tres jornadas –del 24 al 26– en el que trataremos todas las estrategias necesarias para poder montar la experiencia de Lectura expandida para niños, y compartiendo una mesa redonda acerca de experiencias pedagógicas con tecnología.

Por último en el concierto del miércoles 24, en el Parque Cultural de Valparaíso presentaré El lenguaje de los árboles, obra de música visual que trabajamos con Jessica Rodriguez y Manuel Zirate.

Si les interesa, siguiendo los links, pueden encontrar más información,
Gracias por leer, saludos para todos!

Gira chile

 

Después de una mañana de viaje con una corta escala en Lima, llegaba a El Dorado y me encontraba con María Paula, que me llevaría en taxi a Chapinero, el barrio Bogotense en el que me quedé los dos primeros días de este viaje.
A pesar de descansar un poco durante la tarde, la noche me quedaba corta para el sueño que arrastraba, pero había que trabajar. A las ocho de la mañana del sábado estábamos en la CUN esperando que nos abran el auditorio para poder dictar el taller. Después de un malentendido con otra profe que también tenía reservado el mismo espacio para una actividad propia, conseguimos consensuar –Olguita mediante– y el taller comenzaba con la mayor cantidad de asistentes que haya tenido nunca y con un alto nivel en sus producciones.
El hambre se hacía notar hacia el mediodía y a la par que recorríamos La Candelaria, fuimos con María Paula, Caro, Javi y Margarita por unos totumashis, mix de comida japonesa con colombiana en la Tatuma Corrida. El paseo seguiría entre charlas y –varios– cafés.

Domingo 8. Día de la madre en Colombia. Sobreventa salvaje de pasajes. Una aerolínea que no voy a nombrar nos sacaba de las manos nuestro vuelo a Manizales, reprogramándonos para el lunes, cosa que era inviable para nosotros que teníamos que montar ese mismo día la videoinstalación.
Luego de unos reajustes pude volar a Pereira gracias gracias a una promo y llegar a Manizales por tierra tal como Juli me había indicado un día antes. Manizales fue desde el principio sinónimo de reencuentro, y a pesar de comenzar solo, por la tarde llegaban Rolando, Jessi, Tonalli y Luis para montar Tuyuc en tiempo récord. No hubiera sido posible sin la infaltable mano de Sebas, Santi y Dani. Hay equipo.

BalanceUnbalance y el Festival de la Imagen comenzaban: charlas, conciertos y la inauguración del subsuelo donde estaban las videoinstalaciones. Toda una experiencia, mi primera instalación llena de gente transitando y hasta sacándose fotos dentro. De no creer.
El martes, después de compartir el almuerzo con Edgar y Daniel (Quaranta),
 presentábamos en la Universidad el proyecto con Daniel (Schachter). Perdimos la van a la Universidad –o la van nos perdió a nosotros– pero por suerte, aunque me cuesta pensar que fue totalmente una casualidad, Maria Helena, que pasaba a buscar a Ricardo se ofreció a llevarnos también y llegamos a tiempo. La jornada terminó en café en el Cable en compañía de Rolando y Lolis y luego en la visita a los espacios de exposición permanente de trabajos de estudiantes desde donde Carlos Adolfo nos llevaría en su auto hacia el concierto nocturno al aire libre.

¡Aguas, aguas! la bronquitis de Jessica no pasaría desapercibida y nos encontraría a todos –Tona, Rolas y Lolis, Luis, Cata, Manu, Cris, Tariq, Rob y yo– esa misma noche en la Clínica de la Presentación, esperando el veredicto que por suerte no fue nada demasiado grave, solo hacía falta reposo.

El miércoles me tocaba dar el taller nuevamente, coordinado por Andrea y con el desafío de que Diego se había anotado. Intimidante al principio, no voy a mentir, pero de todas formas un placer compartir el espacio con un amigo y colega.
Llegaba el último día y entre ensayos, pruebas y errores, cerrábamos el Mercado con el concierto de Andamio, y con la Sala Olimpia llena. Gracias a Juan Pablo y sus Lasos que procuraron que toda la tecnología esté a punto para colmar la sala de imágenes y sonidos.

Fiesta de clausura, despedidas varias y salida a Medellin en la incómoda van que iba a ser el único descanso hasta llegar –casi directamente– al Museo de Arte Moderno para compartir, entre risas y retos el taller para niños que gracias a Mara, Jorge y Vanessa habíamos podido coordinar.

Llegaba el domingo de descanso. Tan preciado domingo que nos vio hacer un render en el lobby del hotel y por la tarde salir a grabar el metro de Medellín, comer un perrito caliente en un puesto callejero y volver.

Lunes de charlas en el MAMM nuevamente, que en teoría eran las últimas pero no, nos invitarían a NN el martes a charlar sobre colaboración.
Último almuerzo en el Kokoriko de San Joaquín, al que se nos sumaría Sarita para llevarnos a la heladería del barrio.

A los que me vieron toser, les cuento que todavía no termino de recuperarme del todo de la gripe.

Gracias a todos por toda su inmensa amabilidad, ayuda y apoyo, ya que sin ustedes no hubiéramos podido concretar esta visita… ¡espero volver a verlos pronto amigos!

Manizales