Tipos de micrófonos

Ya sea que estemos trabajando en algún proyecto en particular, o estemos haciendo registro sonoro por el solo placer de hacerlo y guardarlo, tenemos la posibilidad de preguntarnos cuál es la mejor manera de lograr aquello que estemos buscando.
En este sentido, si la tarea está ligada al registro fonográfico, objetivo, con énfasis en la documentación sonora de un espacio determinado, tendrá unas características que no serán las mismas que si salimos a grabar en el marco de un trabajo creativo, sea un paisaje sonoro u otro producto relacionado al diseño de sonido.
Ya hemos repasado las distintas características de diversos equipos que nos sirven para salir a grabar. Si no lo viste, acá está el link.

En esta segunda parte, continuaremos con tipos de micrófonos y sus características y posibilidades de uso.

Un micrófono es un transductor, que convierte una onda sonora –un sonido– en una señal eléctrica, permitiendo así su grabación, transmisión y amplificación.
Hoy en día, los podemos diferenciar en primera instancia por su tipo: dinámicos, si el transductor funciona a partir de una bobina o una cinta móvil; de condensador, si lo hace a partir de una placa; y piezoeléctricos, si generan la señal a partir de variaciones del material con el que están construidos en relación al medio elástico, o con algún otro material u objeto al que estén unidos –motivo por el que también se los conoce como micrófonos de contacto–.

Haciendo un repaso histórico, todo comienza con la invención del micrófono de carbón, un piezoeléctrico que aunque patentado en 1877 por Thomas Edison en una traicionera maniobra, fue un desarrollo conjunto de David Hughes, Emile Berliner y el mismo Edison. Fue el primer desarrollo que posibilitó una transducción de calidad, utilizando unos granitos de carbón entre un diafragma y una placa metálica. Aunque era muy eficiente, los carboncitos se pegaban después de un tiempo, perdiendo su sensibilidad y transmitiendo cada vez peor.
A partir del primer modelo derivaron otros de la continuación del proyecto, por parte de Edison y de Henry Hunnings como iniciativas separadas: Edison lo volvió más barato y logró posicionarlo en la mayoría de los teléfonos que comenzaban a masificarse para la época. Hunnings, por su parte mejoró los materiales volviéndolo más duradero. Sin embargo, tanto uno como el otro camino devinieron en las tecnologías que utilizan los micrófonos actualmente.

Volviendo a la actualidad, comenzaremos hablando de los micrófonos electrodinámicos, más conocidos como dinámicos.
Entran en esta tipología los típicos micrófonos de cinta, que funcionan utilizando como transductor una lámina delgada de metal corrugado. Son de alta sensibilidad pero también extremadamente frágiles a la manipulación y a la exposición a sonidos transitorios –golpes de percusión por ejemplo– o de alta intensidad.
Por el contrario, los de bobina, ofrecen en general menor calidad y sensibilidad pero a cambio de ser altamente robustos, convirtiéndose así en micrófonos de batalla y siendo utilizados en shows en vivo sin tener la preocupación de su desgaste.
Las vibraciones del ambiente provocan el movimiento de la bobina o la cinta, que funcionan junto a un imán generando un campo magnético. Este movimiento es transformado en tensión eléctrica, siendo esta la señal que entrega el micrófono.

Por otro lado, tenemos a los micrófonos electrostáticos. Aquí encontramos a los de condensador, en los cuales al moverse una placa metálica, se provoca una variación en la energía almacenada en un condensador. Esta variación se traduce en tensión una eléctrica que es la señal que entrega el micrófono. A diferencia de los micrófonos dinámicos –que no requieren alimentación eléctrica externa–, estos sí utilizan en general la estandarizada fuente Phantom de 48V, y una pequeña minoría otros voltajes que se consiguen con fuentes propias de la marca y modelo.
Los encontramos construidos en dos tamaños típicos definidos por sus placas: mientras más grande es la placa, más costoso se vuelve el dispositivo pero también, más calidad tendrá el registro. A su vez, los de placa grande también son sensibles a la deformación de la misma por su exposición a transitorios y sonidos fuertes.

Son electrostáticos también los micrófonos electret, que en lugar de alimentarse de una fuente de tensión externa, están construidos a partir de un imán electrostático que mantiene una carga de estática volviéndolos sumamente económicos.
Aunque en sus inicios utilizar un micrófono electret era sinónimo de baja calidad de audio, hoy en día las tecnologías se han superado a sí mismas ampliamente y pueden considerarse a la par de un micrófono de condensador de placa chica o incluso en algunos casos superarlos. Un dato no menor es que son los que mayormente encontramos integrados a las grabadoras de mano y celulares.
Los llamados micrófonos binaurales, también se valen de la tecnología electret. Aquí contamos con un sistema de grabación de dos micrófonos que están separados a la distancia promedio de los oídos humanos, con lo que se busca emular un registro realista que tenga las características de la escucha natural, tal como la conocemos.

Fuera de esta división encontramos a los hidrófonos, que son micrófonos que están preparados para captar diferencias de presión sonora en el agua en lugar de hacerlo en el aire. Pudiendo medir desde 30 centímetros hasta 2 metros –los de gran formato–, se utilizan sobre todo en estudios relacionados a la geología y a la biología marina, pero también se aplican como tecnología militar permitiendo identificar el tránsito de submarinos y embarcaciones que están evitando ser visualizadas.

TresMics

En una segunda instancia de clasificación, podríamos diferenciarlos por su patrón polar, es decir, la forma y direccionalidad con la que registran y para la cual fueron construidos.

En este sentido, encontramos micrófonos omnidireccionales, que registran a 360º desde el punto en que esté ubicado el micrófono; bidireccionales, o figura de ocho; que registran por igual tanto por delante como por detrás del micrófono; y direccionales, entre los que encontramos a los cardioides, que registran de manera amplia y en forma de corazón invertido –de ahí su nombre– hacia el sentido de la orientación del micrófono; supercardioides e hipercaridoides, que cierran aún más el ángulo de captación de ese corazón invertido permitiendo hacer un registro puntual con menos contaminación de fuentes no deseadas. Aquí tenemos que tener presente que estas categorías no son absolutas y entre el patrón polar del cardioide y el hipercardioide pueden existir distintas configuraciones dependiendo de sus marcas y modelos.
Por último, los tipo boom o shotgun, que tienen un patrón polar sumamente estrecho y son altamente direccionales.
La elección del micrófono que utilicemos debería contemplar el patrón polar dependiendo del uso que queramos darle, del tipo de fuente que queramos capturar y el grado de aislación que podamos obtener.

PatronesPolaresCada micrófono tiene además, una curva de respuesta en frecuencia que nos indica en qué proporción y medida responde frente al espectro que está registrando.
Así, existen algunos micrófonos que están pensados para funcionar de manera óptima en el registro grave, en el registro medio y otros que intentan ofrecer una respuesta pareja para todo el espectro con la mayor precisión posible. Esta curva –distintiva de cada modelo– le otorga una ecualización particular, una personalidad específica, un color al registro. Tanto así, que algunos modelos de micrófonos se han vuelto paradigmáticos a partir de las frecuencias que enfatizan o atenúan.
La curva se representa con un gráfico en donde vemos decibeles en función de la frecuencia, tal como vemos en la siguiente ilustración.

Curva de respuesta en frecuencia

Todas estas características, se encuentran en la hoja técnica o data sheet, un documento generado por el fabricante del micrófono, donde además encontraremos información acerca del funcionamiento electrónico del mismo, voltajes e impedancias que soportan, sensibilidad y otros datos que la marca considere relevante.

¿Con qué micrófonos grabás vos? la próxima entrega tratará de técnicas de grabación y microfoneo, ¡quédense pendientes!

Gracias por leer y compartir.

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