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A partir de mañana, tendrá lugar la segunda edición de SEREMUS [seminario de procesos colaborativos para el sector de la música en Bogotá], organizado desde la Alcaldía Mayor de Bogotá a través de Idartes y Fabricca y donde tendré el placer de compartir mis experiencias relativas a la dinámica de colaboración que sostenemos practicamos desde Andamio pero también charlando de herramientas que pueden aplicarse a situaciones en general.

Las actividades ocupan tres días, cada uno de ellos con una intención definida que son inspirar, reflexionar y conectar y con importantes invitados en lo que respecta a festivales de la región. La información se amplía siguiendo este link, donde está tanto la agenda como las temáticas a tratar.

Además, esta nueva visita a las tierras colombianas permitió armar en Manizales el pasado lunes y gracias a la organización de La Caja producciones, un conversatorio acerca de paisaje sonoro urbano y posibles ejercicios de escucha en una ciudad.

Como cierre de mini-gira, el próximo lunes 4 a las 10am, voy a presentar el proyecto Paisajes sonoros subterráneos en la Universidad Antonio Nariño [transversal 21 #96-42, también en Bogotá], en el marco de la flamante Maestría en Arte Sonoro que se está gestando en esa casa de estudios.

Amigos de Bogotá, ya saben donde nos podemos ver.
¡Salú!

Afiche seremus

Si bien el viaje de ida me sorprendía en Ezeiza con el vuelo demorado por una asamblea gremial, salí una hora y media después y sin problemas para tomar la conexión a Pereira, ya que por suerte, también en Bogotá estaban demorados los vuelos debido a problemas climáticos.

Recién llegado y teniendo que hacer unas compras, fui caminando en dirección al centro y sucedió: esa magia de pasar por el Cable y tener la certeza de encontrar a alguien conocido. ¡Alejo! –me sorprendió Jorge–, avisándome que esa noche la cosa era en Silmaril. Ahora sí me sentía en Manizales.

El sábado me sorprendió sin voz. Es que venía arrastrando una gripe casi curada de la semana anterior, que evidentemente vio la oportunidad de reincidir al encontrarse un cambio climático. Amanecí sin voz y sabiendo que durante la semana la necesitaría, quedé guardado todo el día. Gárgaras de agua tibia y limón. DIAJ. No lo intenten en sus casas.

El domingo comenzaba ISEA y además, tocábamos en el Picnic Electrónico con Jessi, Emilio y Esteban, respondiendo a la invitación que nos había hecho Felipe justo antes de salir para Colombia. A pesar de la lluvia, Paula –coordinando el transporte, como lo haría toda la semana… aunque no, no era su tarea– nos pasó a buscar con el transporte del festival y nos llevó al Recinto del Pensamiento, donde también nos encontramos con –a esta altura– viejos amigos del Festival. También estuvo muy bueno el encuentro con Jorge Mario y a Ana María, con quienes estamos trabajando hace un año ya pero todo vía Skype, sin vernos las caras –las reales– nunca. 2017. Cosas que pasan.
De lo más sorprendente de ese día: encontrarnos a Tariq. De no saber siquiera que iba a estar en Manizales, estaba conduciendo la fiesta aniversario de Leonardo, la importante revista científica que cumplía 50 años. Increíble Tariq.
La vuelta del Recinto, se complicó un poquito. Todos subidos a un bus que nos llevaría camino al centro pero que se varó –en criollo, no arrancaba–. Todos subidos, gente parada al mejor estilo hora pico en cualquier ciudad y sin poder salir. Por suerte Natalia –ella sí, encargada del transporte– habilitó unos autos y la cosa se fue solucionando de a poco. Volvimos con Diana, Jessi y Fred.

A partir del lunes, comenzaron por las mañanas los ensayos y grabaciones necesarias para el armado de Leviatán, la pieza que estrenábamos el jueves. Algunos días en Milán, otros en el centro, fuimos puliendo con Jessi y Emilio poco a poco los detalles.

Concierto de apertura por la noche y vuelta a casa.

El martes ya los almuerzos eran en la Universidad –coordinados por Manu–, lo que nos tenía usando el patio comedor de base entre todas las actividades… las charlas de proyectos artísticos, el foro académico y todo pasaba ahí y estábamos corriendo de un lado a otro. Esa misma tarde me encontró Diego y –pff… debí tener cara de cansado– me invitó un café (nos seguimos debiendo el sixpack) y charlamos un rato… después subimos juntos a Vivelab y compartimos un rato más, donde también estaban trabajando Cami, Marian y Roxanne –quien estaba en el festival de intercambio por el año Colombia /  Francia–, a quien le regalé mi entrada para subir a la chiva, una especie de trencito de la alegría que iba a dar una vuelta por distintos puntos de la ciudad y que ya por la hora, yo no iba a aprovechar.

A la noche la inauguración de las instalaciones en el flamante Centro Cultural Rogelio Salmona nos recibían con un anfitrión de lujo: siempre es un lujo compartir con Carlos Adolfo, porque sea cual sea la situación todo se vuelve una sitcom. Equis.
La expo invitaba a dar una vuelta por todos los rincones, incluído el impecable pabellón Francia, trabajo de días de montaje a cargo de Santi, Seba, Carlos, Juli…

El jueves desde muy muy temprano, estuvimos concentrados en el hostel donde paraba Esteban, que si lo describo como un genio es poco. Nos ayudó a escribir el software que usamos para la performance de Leviatán, re escribiéndolo desde cero en tres días. Lo agradecidos que estamos con vos, Esteban, no tiene nombre. Si el espíritu de la colaboración tuviera cara, sería la tuya… jajaja okey, no exagero más pero en serio, MUCHAS GRACIAS por esto. Te debemos una y lo sabemos, contás con nosotros.
Almuerzo y salida hacia la prueba de sonido en Fundadores. Todo estaba bien de la mano de un implacable Juan Pablo que coordinaba cada acción, Alejo, Laura y tantos otros compañeros colaborando desde la asistencia técnica.
El concierto estuvo compartido con ABC trío (Alcaraz, Biffarella, Catalano) y con Ricardo… sin querer, súper presencia argentina en la noche del jueves. Y estrenamos Leviatán y todo salió súper.

Esa noche sí siguió en Silmaril, viendo a la banda de Juan Pablo que increíblemente nos recibía con Ciudad de pobres corazones. Justo estábamos recién entrando con Gerardo y tuvimos que agitar el orgullo argento (?).

Habiendo pasado todas las actividades propias, del viernes lo obligado fue ver la excelente performance de Ruido, pieza de live cinema en la que participaba Esteban. ¡Qué equipo de primera ese!

Sábado a la noche ya me tocaba emprender la vuelta, que como siempre tiene algún condimento que la hace más interesante. Primero iba a ir con Carlos Iván, el dueño del departamento en el que me quedé, después al final no… y contra los buenos pronósticos, me quedé sin poder conseguir UBER para ir hasta Pereira… suerte que Laura me ayudó a conseguir un taxi y todo terminó bien.

Perdónnnn porque se que por algunas complicaciones propias de los últimos dos días sobre todo no me despedí de muchos. Con algunos ya hablé, con otros aún no pero se que ya vamos a charlar.

GRACIAS una vez más por una semana de aprendizajes enormes.

Espero verlos pronto. Por acá, por allá. Siempre nos las arreglamos. Pronto.

 

Plaza de las banderas Recinto

Plaza de las Banderas. Recinto del Pensamiento.

Después de una mañana de viaje con una corta escala en Lima, llegaba a El Dorado y me encontraba con María Paula, que me llevaría en taxi a Chapinero, el barrio Bogotense en el que me quedé los dos primeros días de este viaje.
A pesar de descansar un poco durante la tarde, la noche me quedaba corta para el sueño que arrastraba, pero había que trabajar. A las ocho de la mañana del sábado estábamos en la CUN esperando que nos abran el auditorio para poder dictar el taller. Después de un malentendido con otra profe que también tenía reservado el mismo espacio para una actividad propia, conseguimos consensuar –Olguita mediante– y el taller comenzaba con la mayor cantidad de asistentes que haya tenido nunca y con un alto nivel en sus producciones.
El hambre se hacía notar hacia el mediodía y a la par que recorríamos La Candelaria, fuimos con María Paula, Caro, Javi y Margarita por unos totumashis, mix de comida japonesa con colombiana en la Tatuma Corrida. El paseo seguiría entre charlas y –varios– cafés.

Domingo 8. Día de la madre en Colombia. Sobreventa salvaje de pasajes. Una aerolínea que no voy a nombrar nos sacaba de las manos nuestro vuelo a Manizales, reprogramándonos para el lunes, cosa que era inviable para nosotros que teníamos que montar ese mismo día la videoinstalación.
Luego de unos reajustes pude volar a Pereira gracias gracias a una promo y llegar a Manizales por tierra tal como Juli me había indicado un día antes. Manizales fue desde el principio sinónimo de reencuentro, y a pesar de comenzar solo, por la tarde llegaban Rolando, Jessi, Tonalli y Luis para montar Tuyuc en tiempo récord. No hubiera sido posible sin la infaltable mano de Sebas, Santi y Dani. Hay equipo.

BalanceUnbalance y el Festival de la Imagen comenzaban: charlas, conciertos y la inauguración del subsuelo donde estaban las videoinstalaciones. Toda una experiencia, mi primera instalación llena de gente transitando y hasta sacándose fotos dentro. De no creer.
El martes, después de compartir el almuerzo con Edgar y Daniel (Quaranta),
 presentábamos en la Universidad el proyecto con Daniel (Schachter). Perdimos la van a la Universidad –o la van nos perdió a nosotros– pero por suerte, aunque me cuesta pensar que fue totalmente una casualidad, Maria Helena, que pasaba a buscar a Ricardo se ofreció a llevarnos también y llegamos a tiempo. La jornada terminó en café en el Cable en compañía de Rolando y Lolis y luego en la visita a los espacios de exposición permanente de trabajos de estudiantes desde donde Carlos Adolfo nos llevaría en su auto hacia el concierto nocturno al aire libre.

¡Aguas, aguas! la bronquitis de Jessica no pasaría desapercibida y nos encontraría a todos –Tona, Rolas y Lolis, Luis, Cata, Manu, Cris, Tariq, Rob y yo– esa misma noche en la Clínica de la Presentación, esperando el veredicto que por suerte no fue nada demasiado grave, solo hacía falta reposo.

El miércoles me tocaba dar el taller nuevamente, coordinado por Andrea y con el desafío de que Diego se había anotado. Intimidante al principio, no voy a mentir, pero de todas formas un placer compartir el espacio con un amigo y colega.
Llegaba el último día y entre ensayos, pruebas y errores, cerrábamos el Mercado con el concierto de Andamio, y con la Sala Olimpia llena. Gracias a Juan Pablo y sus Lasos que procuraron que toda la tecnología esté a punto para colmar la sala de imágenes y sonidos.

Fiesta de clausura, despedidas varias y salida a Medellin en la incómoda van que iba a ser el único descanso hasta llegar –casi directamente– al Museo de Arte Moderno para compartir, entre risas y retos el taller para niños que gracias a Mara, Jorge y Vanessa habíamos podido coordinar.

Llegaba el domingo de descanso. Tan preciado domingo que nos vio hacer un render en el lobby del hotel y por la tarde salir a grabar el metro de Medellín, comer un perrito caliente en un puesto callejero y volver.

Lunes de charlas en el MAMM nuevamente, que en teoría eran las últimas pero no, nos invitarían a NN el martes a charlar sobre colaboración.
Último almuerzo en el Kokoriko de San Joaquín, al que se nos sumaría Sarita para llevarnos a la heladería del barrio.

A los que me vieron toser, les cuento que todavía no termino de recuperarme del todo de la gripe.

Gracias a todos por toda su inmensa amabilidad, ayuda y apoyo, ya que sin ustedes no hubiéramos podido concretar esta visita… ¡espero volver a verlos pronto amigos!

Manizales

Gracias a Ibermúsicas por su beca y a todas las instituciones que nos brindan su apoyo, estaremos realizando durante el mes de mayo una gira por Colombia con Andamio, una plataforma de colaboración con la que estamos trabajando en diversos proyectos desde el año pasado.

El primer destino es en Bogotá, en la universidad CUN, donde realizaré dentro del marco del Festival Graficun el taller Soportes sonoros, que profundiza acerca de distintas estrategias de transposición entre el lenguaje sonoro y el lenguaje visual.

Seguimos viaje y llegamos a Manizales, donde participaremos en los Festivales Balance – Unbalance y el Festival Internacional de la Imagen.

En el primero, montaremos por primera vez Tuyuc, una videoinstalación que cuenta como material primordial un documental experimental creado a partir de la residencia que Andamio realizó en 2015 en el amazonas ecuatoriano, con el fin de generar conciencia acerca de la exploración y explotación petrolera en zonas que son teóricamente reservas naturales nacionales.

Por otro lado, en Festival Internacional de la Imagen estrenaremos El lenguaje de los árboles, obra que conjuga una vez más música electroacústica de mi autoría y visuales de Jéssica Rodríguez. Dictaré nuevamente el taller Soportes sonoros y voy a estar participando del Foro académico con una ponencia acerca de los Medialabs, caracterizando su forma de trabajo y sus esquemas de producción.

Además con Daniel Schachter presentaremos un proyecto en que venimos trabajando hace ya tres años en la Universidad Nacional de Lanús, acerca de las posibilidades de restauración de la colección de vinilos del sello EDUL, primer sello discográfico universitario de la Argentina.

La última parada es Medellín. Nos recibirán en el MAMM –Museo de Arte Moderno de Medellín– dentro del programa Creativos MAMM, donde presentaremos Lectura expandida para niños: a partir de una propuesta lúdica acercaremos a los niños al mundo de las tecnologías de creación de imágenes y sonido en tiempo real.

Por último dentro del programa Formación de formadores estaremos conversando en mesa redonda a partir del tópico Pedagogías del Sonido, pretendiendo intercambiar opiniones con pares artistas y docentes a partir de experiencias propias.

Como siempre, siguiendo los links que están incluidos en el texto pueden conocer más de cada evento si les interesa.

Gracias por pasar y leer!

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