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Archivo de la etiqueta: Festival Interncional de la Imagen

Después de una mañana de viaje con una corta escala en Lima, llegaba a El Dorado y me encontraba con María Paula, que me llevaría en taxi a Chapinero, el barrio Bogotense en el que me quedé los dos primeros días de este viaje.
A pesar de descansar un poco durante la tarde, la noche me quedaba corta para el sueño que arrastraba, pero había que trabajar. A las ocho de la mañana del sábado estábamos en la CUN esperando que nos abran el auditorio para poder dictar el taller. Después de un malentendido con otra profe que también tenía reservado el mismo espacio para una actividad propia, conseguimos consensuar –Olguita mediante– y el taller comenzaba con la mayor cantidad de asistentes que haya tenido nunca y con un alto nivel en sus producciones.
El hambre se hacía notar hacia el mediodía y a la par que recorríamos La Candelaria, fuimos con María Paula, Caro, Javi y Margarita por unos totumashis, mix de comida japonesa con colombiana en la Tatuma Corrida. El paseo seguiría entre charlas y –varios– cafés.

Domingo 8. Día de la madre en Colombia. Sobreventa salvaje de pasajes. Una aerolínea que no voy a nombrar nos sacaba de las manos nuestro vuelo a Manizales, reprogramándonos para el lunes, cosa que era inviable para nosotros que teníamos que montar ese mismo día la videoinstalación.
Luego de unos reajustes pude volar a Pereira gracias gracias a una promo y llegar a Manizales por tierra tal como Juli me había indicado un día antes. Manizales fue desde el principio sinónimo de reencuentro, y a pesar de comenzar solo, por la tarde llegaban Rolando, Jessi, Tonalli y Luis para montar Tuyuc en tiempo récord. No hubiera sido posible sin la infaltable mano de Sebas, Santi y Dani. Hay equipo.

BalanceUnbalance y el Festival de la Imagen comenzaban: charlas, conciertos y la inauguración del subsuelo donde estaban las videoinstalaciones. Toda una experiencia, mi primera instalación llena de gente transitando y hasta sacándose fotos dentro. De no creer.
El martes, después de compartir el almuerzo con Edgar y Daniel (Quaranta),
 presentábamos en la Universidad el proyecto con Daniel (Schachter). Perdimos la van a la Universidad –o la van nos perdió a nosotros– pero por suerte, aunque me cuesta pensar que fue totalmente una casualidad, Maria Helena, que pasaba a buscar a Ricardo se ofreció a llevarnos también y llegamos a tiempo. La jornada terminó en café en el Cable en compañía de Rolando y Lolis y luego en la visita a los espacios de exposición permanente de trabajos de estudiantes desde donde Carlos Adolfo nos llevaría en su auto hacia el concierto nocturno al aire libre.

¡Aguas, aguas! la bronquitis de Jessica no pasaría desapercibida y nos encontraría a todos –Tona, Rolas y Lolis, Luis, Cata, Manu, Cris, Tariq, Rob y yo– esa misma noche en la Clínica de la Presentación, esperando el veredicto que por suerte no fue nada demasiado grave, solo hacía falta reposo.

El miércoles me tocaba dar el taller nuevamente, coordinado por Andrea y con el desafío de que Diego se había anotado. Intimidante al principio, no voy a mentir, pero de todas formas un placer compartir el espacio con un amigo y colega.
Llegaba el último día y entre ensayos, pruebas y errores, cerrábamos el Mercado con el concierto de Andamio, y con la Sala Olimpia llena. Gracias a Juan Pablo y sus Lasos que procuraron que toda la tecnología esté a punto para colmar la sala de imágenes y sonidos.

Fiesta de clausura, despedidas varias y salida a Medellin en la incómoda van que iba a ser el único descanso hasta llegar –casi directamente– al Museo de Arte Moderno para compartir, entre risas y retos el taller para niños que gracias a Mara, Jorge y Vanessa habíamos podido coordinar.

Llegaba el domingo de descanso. Tan preciado domingo que nos vio hacer un render en el lobby del hotel y por la tarde salir a grabar el metro de Medellín, comer un perrito caliente en un puesto callejero y volver.

Lunes de charlas en el MAMM nuevamente, que en teoría eran las últimas pero no, nos invitarían a NN el martes a charlar sobre colaboración.
Último almuerzo en el Kokoriko de San Joaquín, al que se nos sumaría Sarita para llevarnos a la heladería del barrio.

A los que me vieron toser, les cuento que todavía no termino de recuperarme del todo de la gripe.

Gracias a todos por toda su inmensa amabilidad, ayuda y apoyo, ya que sin ustedes no hubiéramos podido concretar esta visita… ¡espero volver a verlos pronto amigos!

Manizales

Gracias a Ibermúsicas por su beca y a todas las instituciones que nos brindan su apoyo, estaremos realizando durante el mes de mayo una gira por Colombia con Andamio, una plataforma de colaboración con la que estamos trabajando en diversos proyectos desde el año pasado.

El primer destino es en Bogotá, en la universidad CUN, donde realizaré dentro del marco del Festival Graficun el taller Soportes sonoros, que profundiza acerca de distintas estrategias de transposición entre el lenguaje sonoro y el lenguaje visual.

Seguimos viaje y llegamos a Manizales, donde participaremos en los Festivales Balance – Unbalance y el Festival Internacional de la Imagen.

En el primero, montaremos por primera vez Tuyuc, una videoinstalación que cuenta como material primordial un documental experimental creado a partir de la residencia que Andamio realizó en 2015 en el amazonas ecuatoriano, con el fin de generar conciencia acerca de la exploración y explotación petrolera en zonas que son teóricamente reservas naturales nacionales.

Por otro lado, en Festival Internacional de la Imagen estrenaremos El lenguaje de los árboles, obra que conjuga una vez más música electroacústica de mi autoría y visuales de Jéssica Rodríguez. Dictaré nuevamente el taller Soportes sonoros y voy a estar participando del Foro académico con una ponencia acerca de los Medialabs, caracterizando su forma de trabajo y sus esquemas de producción.

Además con Daniel Schachter presentaremos un proyecto en que venimos trabajando hace ya tres años en la Universidad Nacional de Lanús, acerca de las posibilidades de restauración de la colección de vinilos del sello EDUL, primer sello discográfico universitario de la Argentina.

La última parada es Medellín. Nos recibirán en el MAMM –Museo de Arte Moderno de Medellín– dentro del programa Creativos MAMM, donde presentaremos Lectura expandida para niños: a partir de una propuesta lúdica acercaremos a los niños al mundo de las tecnologías de creación de imágenes y sonido en tiempo real.

Por último dentro del programa Formación de formadores estaremos conversando en mesa redonda a partir del tópico Pedagogías del Sonido, pretendiendo intercambiar opiniones con pares artistas y docentes a partir de experiencias propias.

Como siempre, siguiendo los links que están incluidos en el texto pueden conocer más de cada evento si les interesa.

Gracias por pasar y leer!

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Luego de una larga espera que tuve en El Dorado, el aeropuerto internacional de la ciudad de Bogotá en el cual hice la conexión, llegué a la ciudad de Manizales donde comenzaría una semana cargada de muchas emociones y aprendizajes. Voy a tratar de resumirles un poco de qué se trató, a ver si me sale no aburrirlos.

Ya ese mismo día de la llegada, tuve contacto con los chicos, que son el motor de todo. Fuimos al Cable, tomamos algo y hablamos de todo. Aprendí que saludar con un beso es algo invasivo. ¡Perdón Seba! ni yo sabía eso ni vos que yo era argentino como para prepararte. Durísimo te quedaste, papelón para los dos.

Tuve un día en medio para recorrer algo. Aerosilla, el Corredor Polaco, Chipre y volver en buseta. A la vuelta conocí a los mexicanos, a Andamio: Rolando, Luisma, Jessi y Tonalli… ¡qué equipo! completo y complejo por donde se lo mire.

Con este día puente que tuve y todo, el Festival comenzó pronto. Arrancaron los talleres, el foro, las expos, presentaciones y paisajes sonoros.

De a poco también iban llegando el resto de los invitados. Pancho, Santiago y Clau de Chile, Alessandro y Ezio de Italia, Robert y Alain de Canadá, el grupo MEI de Argentina, Montse y Joseba de España (¿o del mundo?), María Cecilia y Jorge de Medellín y más… cada uno con muchas cosas por decir, y con mucho que enseñar(me).

El martes me tocaba arrancar mi taller, Soportes Sonoros, que fue súper productivo. Doscientos tres fue el aula donde además de descubrirme frente a una producción artística comprometidísma de parte de los asistentes, me encontré con dos equipos de chicos estaban en su etapa de realización de trabajo final y me pidieron opiniones y sugerencias. Les confieso que como era algo que no me esperaba, me resultó muy difícil ser ese ‘referente’. Andrés y Melanny, Diego (y su compañero que no recuerdo el nombre), espero haberles cumplido en la medida que esperaban.

El miércoles fue el estreno de Mikrokosmika. Fue un desafío grande ensamblar la producción sonora con la propuesta visual que traían Luisma y Jessi. Así y todo, con la fundamental ayuda técnica del gran Tonalli, pudimos ensayar y dar un buen concierto. Con la música espacializada en octofonía y visuales procesadas en vivo abrimos el concierto. Abrimos el concierto. Pff.

El Festival no dejó de sorprenderme a cada momento. Pero claro que no hubiera sido posible sin el trabajo de todos. Todos aquellos que son engranajes más o menos visibles de esta maquinita. Y entonces llega el turno de agradecer.

Gracias, a Felipe César por ser el impulsor, a Carlos Adolfo por la impecable conducción y a Paula, Jaime y Cristina por coordinar cada uno en lo suyo al maravilloso equipo con el que cuentan.

A Diego, uno de los docentes más jóvenes de la carrera de diseño, a cargo del registro audiovisual. Un día creo que nos dimos la mano unas diez o doce veces, cada vez que nos cruzamos… “Qué más, Alejo!”.

A Checho, el caradura del grupo. El pasional, el futbolero fanático del fútbol argentino. Se te pegoteaba con tal de ganarse unos minutos más de charla.

A Alejo y Yeny, los guías encargados del grupete de argentinos, ese grupo que tanto les cambió los planes todo el tiempo, por nunca acomodarse del todo a las actividades propuestas: siempre había algún lado cercano para desviarse, algún paquete de café por comprar o algún motivo para separarse. No voy a dejar pasar en este momento, el hecho de que fue un gusto haber conocido a Bernardo y a Gerardo, y haber compartido el Festival con Raúl.

A Juli, que a pesar de ser de Pereira -la ciudad adyacente-, supo recomendarme algunos de esos lugares Manizaleños (¿se dirá así?) que uno no puede perderse, pero que sin embargo, no aparecen en el mapa que te dan en la oficina turística… ese que me jactaba de haber conseguido el primer día.

A Motoa, que hizo de su casa un gran lugar de intercambio, la sede internacional de los más jóvenes, donde tuvieron lugar incluso gastronomías y músicas de otras latitudes.

A Nico, por animarse a tocar temas ‘complicados’ en los ratos libres, de problemáticas sociales y de por qué las Malvinas son Argentinas, y llegar a entender, cerveza de por medio, por qué su cliente se enojó cuando él las denominó Falklands. Con él también nos dimos la mano muchas veces un día.

A la comisión técnica que permitió el armado de los conciertos, a la cabeza de un preciso Juan Pablo y coordinada por Santi, que respondió con conocimientos sólidos a todas las propuestas que llevamos los invitados. Dani, David, Seba… siempre dispuestos en toda ocasión, incluso a dejarme jugar a ser DJ por unos tres o cuatro temas en esa fiesta que tan bien organizaron en Manila.

A las comisiones de producción y protocolo (¿así se llamaban, no?), Cami, María Paula, Ana María, Estefanía, Cata, Meli, Caro, que siempre estaban atrás de todos los detalles para que nada quedara inconcluso.

A los chicos de Un cuarto producciones, por las pensadísimas (sí, súper informados… nada de preguntas improvisadas) entrevistas referidas a las producciones presentadas en los conciertos.

Y perdón si me olvido de alguien. Seguro se me escapan cosas escribiendo esto durante el viaje de vuelta, mientras espío a la Luna por la ventanilla intentando hacer memoria. En general me gusta saberme los nombres de todos y ya ustedes se habrán dado cuenta. Pero son muchos, muchos muchos. Sepan que a todos, incluyo a aquellos que no nombro aquí, los considero unos genios de las tareas que realizaron.

Gracias, por esta semana tan linda. Cada uno sabe qué de todo esto le toca. Me llevo mucho, espero haberles dejado algo.

Manizales / Colombia 20 al 25 de abril

En Abril, voy a estar participando de este importante Festival estrenando mi trabajo electroacústico Mikrokosmika, en su versión extendida de tres movimientos, con visuales de Jessica Rodríguez (México) y Manuel Zirate (México). Por otro lado, voy a formar parte de una instalación sonora colectiva y voy a brindar el taller Soportes sonoros, de dos días de duración.

14festival2015